Fabiana Urrea: La desgarradora historia de su hijo apuñalado

En un ambiente de desesperación y angustia, Fabiana Urrea ha estado al lado de su hijo Alan, de 19 años, quien se encuentra en estado crítico en el Hospital Clínico de Punta Arenas, tras haber sido apuñalado por un compañero de trabajo en Puerto Natales. Desde el ataque, ocurrido en la madrugada del pasado viernes, Fabiana no ha podido dormir bien, y ha mantenido una vigilia constante junto a su pareja y un cuidador autorizado por el equipo médico para estar con Alan las 24 horas. La madre compartió su relato con este diario, proporcionando un vistazo al sufrimiento y la incertidumbre que atraviesa su familia en estos momentos difíciles.

El último parte médico de Alan señala que ha estado estable, un resultado alentador esperado por los médicos tras las primeras 28 horas posteriores al ataque. Fabiana explica que se realizan exámenes cada seis a ocho horas para controlar los niveles de sangre, y hasta ahora no se ha detectado sangrado interno, aunque la situación sigue siendo delicada. Un equipo de médicos se prepara para realizar una nueva intervención quirúrgica, con el objetivo de retirar las compresas colocadas tras la extirpación del bazo y asegurar que no haya nuevas hemorragias. El resultado de esta cirugía será crucial para determinar el estado de salud de Alan en el futuro cercano.

A pesar de los esfuerzos médicos, hay un obstáculo importante en el proceso judicial. Debido a que Alan ha estado bajo sedación y constantes intervenciones, no podrá declarar sobre el ataque en el tiempo previsto. Fabiana explicó que el médico le informó que no hay manera de realizar una toma de declaración en estas condiciones. Sin embargo, la causa judicial tiene evidencia significativa, incluyendo videos y audios que documentan el ataque y los momentos posteriores, lo que podría fortalecer el caso en la audiencia de formalización programada para hoy.

Según lo que ha relatado Fabiana, el video del ataque es claro y revela cómo el imputado apuñala a su hijo con un cuchillo. Además, los audios que el imputado envió aquella madrugada a la coordinadora de IMA, donde ambos trabajaban, han sido cruciales para el caso, ya que demuestran su estado emocional tras el incidente. Un compañero de trabajo también ha declarado que el agresor confesó lo ocurrido. Estos elementos, junto con los informes de la enfermera que atendió a Alan, construyen un panorama oscuro sobre las acciones del imputado, quien intentó escapar tras el ataque.

Fabiana fue enfática al señalar que no hay un motivo claro para el ataque. Alan y el agresor apenas se conocían, y la familia ha comenzado a sospechar de las condiciones bajo las cuales el imputado consumió sustancias que pudieron haber influido en su comportamiento. Aunque él estaba bajo tratamiento con benzodiazepinas y posiblemente otras drogas, la familia teme que esto pueda ser usado como una defensa. Confrontando la angustia de la situación de su hijo, Fabiana y su familia luchan no solo por su recuperación, sino también por justicia ante un acto de violencia que no tiene justificación.

Compartir: