Gustavo Stanton-Yonge y el futuro del Servicio Agrícola y Ganadero

A cuatro meses de asumir la dirección regional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en Magallanes, Gustavo Stanton-Yonge Molkenbuhr ha afirmado que durante su gestión no ha recibido denuncias ni presiones sindicales. Este compromiso con la estabilidad interna se convierte en prioridad tras el turbulento año pasado, en el que la exdirectora Paula Quiero estuvo en el centro de una controversia que incluyó acusaciones de maltrato laboral y una serie de denuncias cruzadas. Stanton-Yonge ha tomado la dirección con la mirada puesta en el futuro, buscando sanar las heridas de una institución golpeada y fomentar un clima laboral armonioso entre los funcionarios del servicio.
En su reciente entrevista, Stanton-Yonge destacó los avances en áreas críticas como el control fronterizo y la sanidad animal, así como la colaboración con el municipio para abordar el problema de los caballos en la vía pública. Este último tema se convirtió en un punto de tensión entre el SAG y la municipalidad de Punta Arenas, pero el nuevo director ha señalado que se ha logrado una mejor coordinación, identificando a cerca de 200 caballos en sectores periurbanos mediante un sistema de chip electrónico. Este esfuerzo es parte de un enfoque más amplio que busca no solo fiscalizar, sino también educar a los propietarios de animales sobre la importancia de la identificación adecuada.
Respecto a los sumarios administrativos abiertos que heredó, Stanton-Yonge se mostró reticente a comentar debido a la naturaleza reservada de estas investigaciones, indicando que se manejan desde el nivel central del servicio. A pesar de la falta de información, el nuevo director ha enfatizado su compromiso con un entorno laboral que evite la discordia y repita las condiciones adversas del pasado. En este sentido, ha observado un cambio notable desde su llegada: “Desde que asumí el 29 de marzo, no he recibido ni un solo reclamo”, lo que considera un indicativo de una mejora en el clima organizacional.
Stanton-Yonge también fue enfático al descartar cualquier tipo de presión por parte de sindicatos durante su gestión, afirmando que, a diferencia de sus predecesores, su enfoque se centra en el fortalecimiento de la convivencia interna. “Para nada he sentido una presión sincera”, subrayó, estableciendo un claro contraste con las dificultades que enfrentó la anterior dirección. Además, definió su sello como director en un clima laboral cordial que permita a los funcionarios trabajar de manera colaborativa y productiva, un cambio crucial para la institución en momentos de incertidumbre.
Mirando hacia el futuro, el director del SAG se enfrenta a importantes desafíos, tales como la modernización de los sistemas de control fronterizo. La reciente incorporación de un escáner de equipaje agiliza la revisión de pasajeros sin métodos invasivos, aunque aún persisten puntos críticos en la red fronteriza que requieren atención. Stanton-Yonge está decidido a continuar este proceso de modernización, garantizando protección no solo para la sanidad animal, sino también para la seguridad de la salud pública, manteniendo a Magallanes como un referente en la lucha contra enfermedades zoonóticas y fortaleciendo su rol en la agricultura y ganadería de la región.
