Cierre Unidad Psiquiátrica Forense en Magallanes

Las asociaciones que representan a los funcionarios de Gendarmería en la región de Magallanes han declarado un estado de alerta y han comenzado a planificar movilizaciones escalonadas en respuesta al inminente cierre de la Unidad Psiquiátrica Forense Hospitalaria Intrapenitenciaria (UPFHI). Este establecimiento, que ha funcionado durante 23 años dentro del complejo penitenciario de Punta Arenas, es el único en su tipo en el país y su cierre ha generado preocupación y malestar entre los trabajadores del sector.

La decisión de cerrar la UPFHI fue anunciada por el Servicio de Salud Magallanes (SSM), que argumenta razones presupuestarias y la necesidad de mejorar la seguridad para el personal de salud que trabaja en la instalación. Esta medida ha sido respaldada por la seremi de Justicia y diversos representantes de la Mesa Penitenciaria, quienes consideran que la situación actual no permite mantener el funcionamiento del modelo psiquiátrico en la penitenciaría.

Sin embargo, desde las asociaciones de Gendarmería se ha manifestado un fuerte rechazo a esta medida, señalando que el cierre de la UPFHI implica una carga operativa adicional para los funcionarios. Aseguran que esto no solo incrementará el riesgo para el personal de Gendarmería que debe manejar a la población penal, sino que también afectará la atención adecuada de aquellos internos que requieren cuidados psiquiátricos especializados.

Los representantes de los funcionarios advierten que la falta de una unidad especializada aumentará las tensiones y los conflictos dentro del sistema penitenciario, donde muchos internos padecen de trastornos mentales que necesitan intervención profesional. Sin la presencia de la UPFHI, estos reclusos podrían convertirse en un desafío mayor para los funcionarios, quienes ya operan en condiciones críticas.

Ante esta situación, los funcionarios de Gendarmería han convocado a una serie de movilizaciones escalonadas para hacer eco de su descontento y buscar una solución que impida la clausura de la unidad psiquiátrica. Se espera que estas acciones acumulen apoyo no solo de otros trabajadores del sector, sino también de la comunidad local, que podría reconocer la importancia de mantener servicios de salud mental en el sistema penitenciario.

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