Campaña Antártica: ¿Qué sucedió durante la operación de la Armada Argentina?

La Armada Argentina ha llevado a cabo una exitosa campaña antártica estival, centrada en la realización de operaciones científicas, reparación de bases y la colaboración con Chile en la Patrulla Antártica Naval Combinada. Durante la última semana de febrero, el rompehielos “Almirante Irízar” fue el protagonista de esta misión al reabastecer las bases «Carlini», «Esperanza» y «Petrel» con carga general, combustible y víveres, gracias a un puente logístico establecido con el buque ARA «Patagonia». Este esfuerzo destaca la importancia de la coordinación y la eficiencia en un entorno tan desafiante como el continente antártico.
La guardiamarina Catalina Ramasso, integrante de la dotación del ARA Patagonia, explicó que el puente logístico permite que un buque con capacidad de carga entregue suministros a otro que está en operación, evitando el regreso a puerto y optimizando los tiempos de misión. En el contexto de la campaña antártica, reducir los tiempos es esencial, especialmente en un escenario complejo e inhóspito como el que se presenta en la región. Este tipo de logística es fundamental para mantener el funcionamiento de las bases y garantizar el bienestar del personal que se encuentra trabajando en estas instalaciones.
Las operaciones del “Almirante Irízar” incluyeron visitas a las bases argentinas en la península Potter de la Isla 25 de Mayo y a la Base “Esperanza”, que alberga a personal y familias, así como la Escuela Rural 38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín”. Posteriormente, el rompehielos se dirigió hacia la Base “Petrel”, situada al pie del glaciar Rosamaría. Estas visitas no solo se han centrado en el reabastecimiento, sino también en fortalecer la presencia argentina en el continente antártico y mantener la operatividad de las instalaciones científicas y administrativas.
Por su parte, el ARA “Bahía Agradable” desempeñó un papel crucial en la Patrulla Antártica Naval Combinada, enfocándose en la protección de la vida humana en el mar y el medio ambiente. La dotación llevó a cabo trabajos de buceo y balizamiento en señales marítimas en Bahía Paraíso, contribuyendo así a la seguridad en las aguas antárticas. Este tipo de misiones es fundamental para asegurar el cumplimiento de normativas ambientales y contribuir al resguardo de la biodiversidad en la región.
En el ámbito internacional, la Armada de Chile comunicó el término de su propia campaña antártica, destacando la llegada del ATF-60 Lientur a su puerto base de Punta Arenas tras completar 58 días de operaciones en el Territorio Chileno Antártico. Este buque fue recibido por el Contraalmirante Juan Soto Herrera, quien destacó la importancia de estas iniciativas que refuerzan la colaboración entre ambos países en la región. La Armada de Chile también informó sobre la Fase 1 de la Operación Base Soberanía, que iniciará en noviembre de 2025, reafirmando el compromiso de Chile con sus proyectos antárticos y el apoyo a operadores nacionales.
