Cierre de Forestal Russfin y sus implicaciones laborales

La seremi del Trabajo, Jessica Bengoa, inició gestiones urgentes con el sindicato de la empresa Forestal Russfin tras la notificación del cierre de operaciones en Tierra del Fuego, programado para fines de octubre. Esta acción busca resguardar los derechos laborales de los trabajadores afectados y dar inicio a los procesos de certificación de competencias, ya que la situación representará la pérdida de 73 empleos directos. La atención se centra no solo en los empleados de la planta, sino también en los dos contratistas vinculados a las operaciones forestales y hoteleras, quienes se verán igualmente perjudicados.
Forestal Russfin, empresa emblemática de la región desde su fundación en 1991 bajo la Ley Navarino, anunció su cierre tras reportar pérdidas durante cuatro años consecutivos. Entre las causas que llevaron a esta drástica decisión se mencionaron la baja demanda de productos, el incremento sostenido en los costos de producción y las dificultades logísticas derivadas de la lejanía de sus operaciones respecto a los principales centros urbanos. Además, este cierre afectará gravemente a la comunidad de Timaukel, ya que Russfin era su único proveedor de combustible.
A pesar de la difícil situación, el compromiso del Ministerio del Trabajo es claro: en cuanto se conoció la información sobre el cierre, se activó la Mesa de Empleabilidad que tiene como propósito analizar el impacto de esta decisión en el mercado laboral local. Para ello, se aplicará una encuesta sociolaboral a todos los empleados, con el fin de recabar información que permita plantear soluciones y alternativas de empleabilidad en la región. La seremi Bengoa enfatizó la importancia de que los trabajadores conozcan las oportunidades de capacitación disponibles a través de Sence.
La situación de los trabajadores de Forestal Russfin es crítica, especialmente considerando que un 20% de los empleados son residentes de Porvenir y varios provienen de la ciudad argentina de Río Grande. Con el cierre, se espera que la comunidad local enfrente una doble adversidad: la pérdida de puestos de trabajo y la reducción en el consumo local que podría afectar aún más la economía regional. Las autoridades están trabajando para mitigar el impacto y dar respuestas efectivas a las inquietudes manifestadas por los trabajadores.
La Dirección del Trabajo, en un esfuerzo por proteger los derechos laborales de los afectados, realizó una fiscalización a las instalaciones de Russfin en Timaukel, asegurando que el proceso de pago de indemnizaciones se lleva a cabo de manera ordenada. Esta acción es parte de un seguimiento riguroso para garantizar que se cumplan las normativas laborales pertinentes, brindando así tranquilidad a los empleados en un momento tan complejo. La sólida coordinación entre las autoridades y el sindicato será clave en los próximos meses para enfrentar este desafío.
