Ángel Puratic: Un Comerciante Destacado en Viña del Mar

La comunidad de Viña del Mar está de luto tras el fallecimiento del querido empresario y vecino magallánico, Ángel Puratic Solic, quien dejó una huella imborrable en el corazón de quienes lo conocieron. Puratic, a quien se le reconocía por su incansable labor en diversos ámbitos comerciales, falleció el día de ayer en esta ciudad, donde había establecido su residencia hace años. Su partida ha generado un profundo pesar entre las familias que disfrutaron de sus múltiples emprendimientos y su vocación de servicio.
Ángel Puratic fue un destacado comerciante que contribuyó significativamente al crecimiento económico de su comunidad. Entre sus negocios más memorables se encuentran la panadería Buen Pan, conocida por sus exquisitos productos horneados, ubicada en la esquina de Avenida Colón y Chiloé, así como el Restaurante El Quijote y La Tasca, los cuales se convirtieron en puntos de encuentro para los amantes de la buena comida. Su visión emprendedora y su dedicación a la atención al cliente lo hicieron merecedor del respeto y cariño de sus clientes y colegas.
Más allá de su faceta como empresario, Puratic fue un gran líder comunitario y gremial. Se desempeñó como dirigente de Agia Magallanes, donde trabajó por los derechos y beneficios de los comerciantes de la región. Su compromiso con la comunidad se extendió a la radio, donde fue panelista del reconocido programa Diálogo de Radio Polar y del espacio Siete Días de Radio Divina FM durante los años ochenta. Su voz y sus opiniones influyeron en la vida de muchos, convirtiéndose en una figura reconocida en el ámbito radial.
El legado de Ángel Puratic va más allá de sus negocios; su espíritu emprendedor y su dedicación a la comunidad quedarán grabados en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Su esposa, Mirta Barría Drpic, y sus hijos, Ángel José y Pablo Andrés, son quienes han sentido más profundamente su pérdida, pero también son quienes atesoran los recuerdos y valores que él dejó en cada rincón de su vida. La familia de Puratic ha recibido muestras de cariño y apoyo de la comunidad local, quienes han compartido anécdotas y palabras de consuelo.
Con el fallecimiento de Ángel Puratic, Viña del Mar no solo pierde a un empresario excepcional, sino también a un ser humano querido y apreciado por su generosidad y dedicación. Su influencia perdurará en los corazones de quienes tuvieron la suerte de interactuar con él, y su legado como pionero en el comercio y la vida comunitaria seguirá inspirando a las futuras generaciones en la ciudad.
