Vivienda Primero: Un Futuro para Quienes Viven en la Calle

En Punta Arenas, un nuevo programa impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, en colaboración con el Hogar de Cristo, busca brindar una segunda oportunidad a hombres y mujeres mayores de 50 años que han vivido en situación de calle por más de cinco años. Este innovador proyecto, llamado “Vivienda Primero”, se enmarca dentro de un enfoque integral que reconoce la necesidad esencial de contar con un hogar como base para la reinserción social. Se entregarán diez viviendas a personas que merecen un espacio digno, y serán acompañados por un equipo multidisciplinario que les ofrecerá el apoyo necesario en aspectos como salud, educación, empleo y vínculos familiares. La entrega de estas viviendas representa un hito importante para una población vulnerable que ha sido desatendida por largo tiempo.
Durante un seminario organizado por el Hogar de Cristo sobre la situación de calle, el seremi de Desarrollo Social y Familia, Danilo Mimica, destacó la importancia de este programa, subrayando que el Estado se encargará de financiar el arriendo de las viviendas y servicios básicos mientras las personas se estabilizan. Mimica indicó que este enfoque es un avance significativo en la atención a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, siendo parte de un esfuerzo más amplio del ministerio, que actualmente financia un total de ocho dispositivos para personas en situación de calle en la región, con una inversión que asciende a $928 millones.
Alvaro Rondón, jefe de Operación Social del Hogar de Cristo en Magallanes, expresó su emoción y el compromiso que representa para la organización la implementación de “Vivienda Primero”. Según Rondón, este programa es esencial para cambiar la forma en que se percibe la problemática de la calle, destacando que no solo se trata de proporcionar un techo, sino de crear un hogar y ofrecer oportunidades para que las personas puedan rehacer sus vidas. El desafío es considerable, ya que implica encontrar viviendas adecuadas y sensibilizar a la comunidad y a los arrendadores sobre la importancia de este proceso de reinserción social.
Además, el equipo encargado del programa se enfocará en atender a aquellos adultos mayores que enfrentan un mayor deterioro y que, a menudo, carecen de recursos suficientes para sostenerse. Rondón explicó que la situación de muchos de estos adultos mayores es alarmante, pues en muchos casos, sus pensiones no les permiten llevar una vida digna. “La emergencia es ética”, afirmó, y dejó claro que no se trata de caridad, sino de justicia social. El Hogar de Cristo estima que alrededor de 250 personas se encuentran en situación de calle en Magallanes, y que muchos de ellos son jubilados que han quedado desamparados tras una vida de trabajo.
Finalmente, el programa “Vivienda Primero” ofrece una esperanza real, ya que según estudios, más del 80% de las personas que participan en programas de reinserción social logran mantenerse de manera independiente. Con un convenio de 20 meses, se busca que los beneficiarios alcancen un grado de autonomía que les permita reinsertarse en la sociedad. La iniciativa no solo representa un paso significativo hacia la erradicación de la pobreza extrema en la región, sino que también refleja un compromiso ético y humanitario por parte del gobierno y de la sociedad chilena en general para ayudar a quienes más lo necesitan.
