Varadero Punta Arenas: Un nuevo espacio para pescadores artesanales

Los pescadores artesanales del Sindicato N°8 de Armadores Artesanales de Punta Arenas han dado un paso significativo hacia la creación de su propio varadero. Este proyecto, denominado “Varadero-patio de maniobras rampa para embarcaciones menores sector Bahía Agua Fresca”, ha superado un primer trámite al ser aprobado por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Magallanes, el cual resolvió que no es necesario que el plan sea sometido al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Esta decisión permite avanzar en lo que sería un espacio clave para la comunidad pesquera en la región, situada a tan solo 27 kilómetros al sur de Punta Arenas.
La iniciativa se desarrollará en una área de 1.55 hectáreas junto a la Ruta 9, y contará con una rampa de varado de 30 por 6 metros, además de dos boyas de amarre para facilitar la operación de cuters en el sector. El proyecto no solo busca mejorar la infraestructura para el mantenimiento de las embarcaciones, sino también garantizar que las actividades de limpieza, raspado y pintado de los barcos se realicen en un lugar que cumpla con la normativa legal vigente, lo que es fundamental para la salud de los recursos marinos y la seguridad de los pescadores.
El Sindicato ha destacado que esta obra podría atender a aproximadamente 50 embarcaciones, lo que generaría empleo para maestros de ribera, electricistas y otros oficios relacionados con la pesca artesanal. Actualmente, la región de Magallanes cuenta con 855 embarcaciones artesanales registradas, que utilizan las limitadas caletas y varaderos existentes. Esta situación ha llevado al sindicato a argumentar la urgencia del varadero, no solo como una solución a la escasez de espacio, sino también como un legado para las futuras generaciones de pescadores.
Un aspecto crucial del pronunciamiento del SEA fue aclarar la distinción entre un varadero y un astillero, lo cual es relevante para el futuro del proyecto. El SEA determinó que, dado que el varadero atenderá exclusivamente embarcaciones menores y se enfocará en mantenimiento y reparaciones menores, no se requiere su inclusión en el SEIA. Asimismo, se especificó que la construcción no tiene la magnitud suficiente para ser considerada un puerto ni se desarrollará en áreas protegidas, lo que excluye potenciales conflictos ambientales.
La ejecución del proyecto tiene un presupuesto estimado de $68.7 millones, y el sindicato se encuentra en el proceso de tramitación de la concesión marítima necesaria para comenzar las obras. Aunque el pronunciamiento del SEA proporciona un avance importante, el sindicato debe seguir obteniendo los permisos sectoriales pertinentes, lo que representa otro desafío en su camino hacia la creación de un varadero que no solo facilitaría las labores de mantenimiento, sino que también fortalecería la integración de las mujeres en el sector pesquero, promoviendo así un enfoque inclusivo y sostenible en la pesca artesanal.
