Maltrato Escolar: ¿Qué Ocurre Cuando un Profesor Cruza la Línea?

El Instituto Don Bosco se encuentra en el centro de una polémica tras la denuncia realizada por Nicole Millapel Vivar, madre de un estudiante de sexto básico, quien aseguró que su hijo fue víctima de un maltrato físico por parte de un profesor durante una clase de Historia. Según su relato, el incidente ocurrió cuando el niño, que intentaba completar una tarea, pidió al docente que esperara antes de borrar la pizarra. Ante la negativa del profesor, el alumno tomó prestado un cuaderno de un compañero para finalizar su actividad, lo que desencadenó una respuesta agresiva por parte del educador, quien supuestamente lo arrastró junto con su silla y lo empujó fuera del aula.
La madre del estudiante, visiblemente afectada y preocupada por el bienestar emocional de su hijo, expresó su indignación al destacar que la institución no se había comunicado con la familia para informar sobre el incidente. En cambio, los padres se enteraron a través del propio niño, lo que generó en ellos una profunda desconfianza hacia el manejo de la situación por parte del colegio. “No nos avisaron, no nos dieron informes de nada de lo que había ocurrido y nos enteramos por nuestro propio hijo”, lamentó Millapel Vivar en su encuentro con La Prensa Austral.
Además de la falta de comunicación, la madre mencionó un precedente preocupante, un conflicto anterior entre su hijo y el docente involucrado. Millapel Vivar explicó que diferentes situaciones ya le había causado angustia a su hijo y que, en ese momento, ellos ya habían acudido al establecimiento en busca de apoyo psicológico debido a un cuadro de ansiedad y estrés. Ante la gravedad del nuevo acontecimiento, la familia decidió llevar la denuncia a las autoridades educativas, incluyendo a la Superintendencia de Educación, y realizar una constatación de lesiones en el Hospital Clínico de Magallanes.
Desde el Instituto Don Bosco respondieron a la denuncia asegurando que han activado de manera inmediata los protocolos internos necesarios para abordar situaciones como esta. La institución se comprometió a llevar a cabo una investigación formal, enfatizando su responsabilidad para esclarecer los hechos y su compromiso con el bienestar de los estudiantes. “Como comunidad salesiana, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con el bienestar, el respeto integral y la protección de cada uno de nuestros estudiantes”, manifestaron desde la dirección del colegio en un comunicado oficial.
La situación ha generado inquietud entre los padres de otros alumnos del establecimiento, quienes se preguntan qué medidas se implementarán para garantizar la seguridad y el respeto en las aulas. La familia del estudiante afectado espera una respuesta clara y efectiva por parte del Instituto Don Bosco, confiando en que se tomen acciones adecuadas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. El caso sigue bajo investigación y la comunidad educativa está a la espera de un desenlace que asegure que se prioriza la enseñanza en un entorno seguro y positivo.
