Turismo en Antártica: Preocupaciones del alcalde Radonich

En un encuentro celebrado en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Santiago, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, manifestó su inquietud por los nuevos reglamentos que se están elaborando respecto a las actividades en la Antártica. Durante la reunión, a la que asistieron autoridades relevantes como el secretario general de Política Exterior, Rodrigo Olsen, y directores de la Dirección de Fronteras y Límites (Difrol), Radonich subrayó que cualquier restricción al vínculo logístico y turístico con el continente blanco podría afectar gravemente la economía de la ciudad. Este aviso no solo resalta la importancia del turismo antártico para Punta Arenas, sino también la necesidad urgente de considerar las repercusiones económicas de estas normativas.
El alcalde enfatizó que Punta Arenas actúa como una puerta de entrada crucial a la Antártica, destacando que es utilizada por 22 países para sus operaciones científicas y logísticas. A su juicio, los cambios en las regulaciones podrían provocar una disminución en el empleo y en la actividad económica local, lo que podría resultar en consecuencias devastadoras. Radonich se mostró firme en que, aunque es esencial establecer un orden en las actividades antárticas, es igualmente vital que se realice de manera que no se comprometa la viabilidad económica de la región, una preocupación que resonó ampliamente en la reunión.
A lo largo de la charla, Radonich se sintió alentado por la respuesta positiva a sus inquietudes, exponiendo que el objetivo principal es asegurar la estabilidad de las políticas a largo plazo. “Lo que buscamos es que esto se convierta en una política de Estado, no algo que cambie con cada gobierno; necesitamos potenciar nuestra ciudad para el bien de todos”, afirmó. Este enfoque no solo refuerza la importancia de la continuidad en las políticas de turismo y relaciones exteriores, sino que también refleja un compromiso por parte de las autoridades para considerar las necesidades locales en la toma de decisiones.
En este contexto, es fundamental señalar que desde diciembre de 2024, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un decreto que modifica el reglamento sobre las condiciones y requisitos para realizar actividades turísticas en la Antártica. Esta nueva normativa introduce exigencias más estrictas para los operadores, que incluyen plazos anticipados para solicitudes, acreditación logística, seguros y certificados ambientales. Sin embargo, la introducción de estas medidas, aunque necesarias para la sostenibilidad del área, debe equilibrarse con la viabilidad económica de Punta Arenas como un centro operativo para el turismo en la Antártica.
Además de abordar el tema antártico, Radonich expuso la urgencia de pavimentar y potenciar la Ruta 7 (Carretera Austral), una vía crítica para la conectividad y el abastecimiento hacia Magallanes. Argumentó que incrementar la autonomía en este sentido es parte fundamental de la política exterior de la región, ya que actualmente la dependencia del tránsito terrestre por territorio argentino limita las oportunidades locales. Una mejora significativa en la infraestructura de la Ruta 7 no solo facilitaría el transporte de carga, sino que también aseguraría que los beneficios económicos permanezcan dentro de Chile, fomentando así el desarrollo regional.
