Túnel submarino estrecho de Magallanes: ¿una realidad posible?

Las diputadas Alejandra Valdebenito Torres (UDI) y Natalia Romero Talguia (Ind-Udi) han intensificado el debate sobre la conectividad en la región de Magallanes al enviar un oficio al Ministerio de Obras Públicas. El documento, ingresado el 8 de junio, solicita información detallada sobre la potencial ejecución de un ambicioso proyecto de túnel submarino que conectaría Tierra del Fuego con el continente. Este proyecto ha vuelto a ser foco de atención debido a su capacidad para mejorar la conectividad austral, a pesar de que su viabilidad ha sido cuestionada en años anteriores.
La propuesta consiste en construir un túnel en la zona de Primera Angostura, ubicada entre Punta Delgada y Bahía Azul, en el punto más estrecho del estrecho de Magallanes. Actualmente, esta área es utilizada por aproximadamente 2.150 personas y 600 vehículos diarias que atravesan el estrecho en barcazas, lo que puede resultar en trayectos de hasta 30 minutos que se ven afectados por las condiciones climáticas. Las parlamentarias han enfatizado la necesidad de conocer si existen estudios previos y si es posible realizar un análisis de prefactibilidad técnica y económica para el proyecto, que tendría una longitud aproximada de 3,7 kilómetros.
El interés por retomar el proyecto también ha surgido a raíz de un cambio en las estimaciones de costos. Originalmente, el túnel se evaluaba en un costo aproximado de US$1.500 millones, lo que había llevado a muchos a considerarlo poco factible. Sin embargo, una visita de la Red Noruega de Túneles a la región en 2025 permitió reducir esta cifra a cerca de US$500 millones, facilitando así la exploración de financiamiento privado a través de concesiones. Este volumen revisado de costos ha revitalizado el optimismo en torno a la iniciativa.
Las diputadas Valdebenito y Romero han planteado la importancia de que el Ministerio de Obras Públicas informe sobre posibles concesionarios interesados en participar en este proyecto, destacando que es crucial para mejorar la conectividad tanto para los residentes como para los transportistas y los turistas que visitan la región. Este túnel es parte del Plan de Desarrollo de Zonas Extremas 2025-2035 del Mop, que busca fortalecer industrias emergentes, incluyendo el desarrollo del hidrógeno verde.
No obstante, a pesar del nuevo impulso y el interés de países como Noruega y China en colaborar, expertos advierten sobre los desafíos significativos que enfrenta la construcción del túnel. Las condiciones geológicas y climáticas del estrecho presentan un reto mayor que la longitud del proyecto en sí, con factores como el comportamiento del lecho rocoso, las corrientes marinas y el riesgo sísmico en la zona. Además, se requerirían estrictos sistemas de ventilación, seguridad contra incendios, accesos viales y protocolos de evacuación, lo que añade complejidad a una obra que, hasta ahora, no cuenta con los estudios oficiales necesarios para avanzar.
