Programas de gobierno Chile: Kast y Artés en revisión

El Magallanes revisó los programas de gobierno de José Antonio Kast (Partido Republicano), Marco Enríquez-Ominami (independiente) y Eduardo Artés (independiente de extrema izquierda), tres aspirantes que han intentado llegar a La Moneda en más de dos ocasiones. En este repaso, la noticia destaca que Kast y Artés han ido ganando apoyo en cada intento, mientras Enríguez-Ominami ha visto caer su techo de respaldo. En la actualidad, Kast se perfila como uno de los favoritos para la elección de noviembre; Artés y Enríquez-Ominami ocupan posiciones más bajas en la preferencia ciudadana. El objetivo del especial es comparar propuestas en economía, educación, descentralización, inmigración, justicia, salud, seguridad, transporte, trabajo, vivienda y reformas del Estado.

José Antonio Kast propone un giro liberal-conservador: pretende reducir el peso del Estado, fortalecer el orden público y estimular la iniciativa privada. En lo económico, prioriza apoyar a las mipymes, simplificar tributos y facilitar acceso a financiamiento; además, plantea pagos rápidos y trámites eficientes mediante la creación de un Silencio Administrativo Positivo y la implementación de un pago a 30 días. En educación, propone la sala cuna universal y la reasignación de recursos de la educación superior a la primera infancia, con una red coordinada que integre Junji e Integra para disminuir la deserción escolar mediante retención y reinserción educativa. En descentralización, busca otorgar mayores atribuciones a inspectores municipales para combatir delitos y comercio ilícito, y propone compensar la eliminación de contribuciones a la primera vivienda con una transferencia estatal y ajustes al Fondo Común Municipal. En inmigración, propone un control estricto y sanciones a empleadores de extranjeros irregulares, cierre de remesas y mayor fiscalización, acompañado de un blindaje fronterizo y un despliegue militar permanente. En justicia, promete protección a fiscales, jueces y testigos y respaldo jurídico a Carabineros y a las fuerzas armadas. En salud, propone un plan para reducir listas de espera, derivando atenciones al sector privado; el costo estimado rondaría US$770 millones financiado con ajustes fiscales. En seguridad y penalidad, reforzará penas para crimen organizado, plan Cancerbero para modernizar cárceles y ampliar la reinserción laboral; además, impulsará una auditoría internacional y el Plan Reinicia para eliminar burocracia duplicada y gasto ineficiente.

Eduardo Artés propone un modelo socialista de corte patriótico y popular, con planificación quinquenal y una propiedad tripartita (estatal, mixta, privada y cooperativa) orientada a la nacionalización de sectores estratégicos, especialmente minería, energía y finanzas. En educación, garantiza la educación laica y gratuita para todos, busca formar una conciencia política y social vinculando la instrucción al proceso de industrialización, y prioriza la formación técnica y tecnológica para trabajadores. Descentralización: propone sustituir la regionalización vigente por una estructura administrativa única a nivel nacional, con inversión y desarrollo regional orientados a disminuir desigualdades. Inmigración: mantendrá control estricto para evitar crimen organizado y subversión, con fortalecimiento de la seguridad fronteriza y una política antirracista. Justicia: propone sustituir la Corte Suprema por un Tribunal Democrático nombrado por la Asamblea de los Pueblos, con jueces revocables y control popular. Salud: garantiza el derecho a la salud para todos, propone hospitales militares para reducir listas de espera y prioriza la salud mental y la producción local de fármacos. Seguridad: propone la refundación total de las FFAA y de Orden, combate frontal al crimen organizado y penas ejemplares para delitos graves, incluida la pena de muerte para mafias, abusadores y corruptos. Régimen político: propone un Gobierno Patriótico y Popular con Asamblea Constituyente, eliminar el Senado y crear la Asamblea de los Pueblos; Transporte: nacionalización de monopolios de transporte y eliminación de concesiones; Trabajo: propone jornada de 35 horas, salario mínimo suficiente, libertad de huelga y negociación colectiva; Vivienda: garantiza el derecho a una vivienda digna y un plan nacional de urbanismo, con control del Estado sobre desarrollo urbano y nacionalización de empresas constructoras.

Marco Enríquez-Ominami, independiente de izquierda, propone un plan de inversión pública con una Oficina Nacional de Inversión Productiva para acelerar proyectos; plantea convertir a Enap en un actor clave del hidrógeno verde y priorizar litio, software y agroindustria en la política industrial. Su reforma tributaria busca igualdad entre renta del capital y del trabajo, con IVA diferenciado, royalty territorial y un impuesto verde, además de modernizar Codelco y convertir a BancoEstado en un banco de desarrollo. En educación propone 100 Liceos Bicentenarios Técnico-Profesionales en regiones, incremento salarial del 15% para docentes, formación continua y educación inicial universal gratuita desde los 2 años. En descentralización garantiza la distribución regional obligatoria del 30% del nuevo royalty minero a través del Fondo de Equidad Territorial y lanza una Estrategia Integral de Recuperación Territorial en 400 zonas de alta conflictividad en cuatro años. En inmigración propone un plan integral con infraestructura inteligente en 240 kilómetros críticos, usando IA, drones, sensores y cooperación internacional. En salud crea una Agencia Nacional de Medicamentos para bajar precios, elimina el IVA de ciertos medicamentos, realiza compras conjuntas y sanciona colusiones; propone elevar gradualmente el gasto en salud al 6,3% del PIB, aumentar la atención primaria y mental y abrir 25 Cesfam en zonas marginadas, además de 1.000 profesionales de salud mental. En seguridad crea un Sistema Nacional de Inteligencia Criminal y triplica la inversión en prevención y reinserción juvenil, con recuperación de 400 barrios vulnerables y una protección militar de infraestructuras críticas, pero sostiene una desmilitarización gradual con control civil y parlamentario. En lo político, propone un Nuevo Pacto Social para articular Estado, mercado y sociedad civil; crea el Ministerio de Transición Ecológica y Territorial y una Subsecretaría del Mar. En trabajo promete generar más de 1.200.000 empleos y estructura un sistema de pensiones mixto, con cuentas individuales y un sistema público sin fines de lucro administrado por un instituto autónomo.

Aunque difieren en método y alcance, los tres coinciden en que la salud pública debe fortalecerse, que la educación técnica debe modernizarse y que el poder debe descentralizarse para acercar la toma de decisiones a las comunidades. Kast apuesta por un Estado más liviano, Artés propone una economía planificada con fuerte intervención pública y Enríquez-Ominami empareja mercado y Estado con un modelo socialdemócrata de inversión y desarrollo. En el marco de la misión educativa del medio, El Magallanes busca que el electorado entienda estas diferencias y similitudes mientras se preparan para la elección de noviembre, en la que el mapa político podría reconfigurarse de forma significativa.

Compartir: