Prodemu crisis financiera: ¿Qué revelan las polémicas declaraciones?

La polémica por la situación financiera de la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu) se intensifica tras las declaraciones de la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, quien apuntó a decisiones de la administración anterior como responsables de la crisis financiera que enfrenta la institución. En respuesta, Irina Karamanos, excoordinadora sociocultural de la Presidencia, utilizó su cuenta en X para defender su gestión y cuestionar las afirmaciones de Marín, sosteniendo que el mecanismo de financiamiento de Prodemu no sufrió cambios durante su mandato.
Karamanos enfatizó que el financiamiento de Prodemu seguía un protocolo establecido por la Ley de Presupuestos, desde donde recibía recursos de Indap y Sernameg, afirmando que estos elementos no se vieron alterados cuando pasó la presidencia de la fundación al Ministerio de la Mujer. A su juicio, las críticas de la ministra carecen de fundamento y ocultan la complejidad de la situación. “Son temas diferentes, se puede revisar en los estatutos antes de dar cuñas falsas”, añadió la excoordinadora, quien no dudó en defender la transparencia de su gestión.
Las tensiones entre ambas funcionarias se hicieron evidentes luego de que Marín discutiera en un programa radial sobre la complicada situación presupuestaria de Prodemu, indicando que, si se aprueba el proyecto de Ley de Presupuestos 2027 presentado por el Gobierno, la fundación solo podrá garantizar sus recursos hasta marzo de ese año, después del cual deberá cesar sus operaciones. La declaración generó inquietud sobre el futuro de los programas implementados por Prodemu y su capacidad para seguir operando en favor de las mujeres.
Marín también explicó que los problemas financieros de Prodemu son graves, citando una deuda que bordea los $3.000 millones. La ministra atribuyó esta crisis a diversos factores, incluyendo la ejecución inadecuada de convenios y decisiones que, según ella, fueron tomadas sin un análisis completo de las implicaciones financieras y operativas. La ministra señaló que la eliminación del gabinete de la primera dama, junto con el traspaso de los convenios a otros ministerios, llevó a una situación de déficit que ni siquiera un plan de mejoramiento presupuestario podría revertir.
Finalmente, Karamanos manifestó su desacuerdo con el análisis realizado por Marín, indicando que la situación financiera de Prodemu está siendo mal interpretada, y destacó la importancia de revisar los estatutos de la fundación para clarificar los procedimientos y financiamientos. La controversia refleja no solo una disputa de responsabilidades entre administraciones, sino también una preocupación más amplia por el futuro y la sostenibilidad del trabajo realizado en pro de las mujeres en Chile.
