Velódromo Punta Arenas: ¿Cuál es el futuro del ciclismo local?

El ambicioso proyecto de $9.352 millones, que busca recuperar la franja que la Confederación Deportiva utilizó en comodato hasta el 2023, se ha convertido en el centro de atención en Punta Arenas. En esta zona se encuentra la curva norte de la pista del velódromo Ramón Cañas Montalva, un recinto que es considerado fundamental para la práctica del ciclismo en la región. A pesar de la oferta original del municipio en 2017 de mantener el velódromo, la reciente propuesta de 2023 plantea trasladarlo, generando preocupación entre los ciclistas que temen perder su espacio de entrenamiento y competición.
Los domingos, la pista del velódromo se llena de vida con competencias para niños de diferentes categorías. Las competencias de “Patitas” y “Rueditas” son un ejemplo de cómo el velódromo se ha convertido en un lugar integrador para los más pequeños, quienes ya comienzan a dar sus primeros pasos en el ciclismo. La Asociación de Ciclismo de Punta Arenas está trabajando arduamente para reavivar el uso de este recinto, que, tras largos periodos de inactividad, está intentando volver a ser un centro de competencias. Sin embargo, las obras de ampliación del Cementerio Municipal ponen en riesgo la continuidad del velódromo, lo que ha generado una respuesta contundente de su comunidad ciclista.
Iván Stipicic Matic, presidente de la Asociación, ha expresado su preocupación por el futuro del velódromo. La intervención del municipio podría llevar a la desaparición de un espacio que, para muchos, representa la “casa del ciclismo”. Con el deterioro de la pista y la creciente necesidad de un lugar seguro para entrenar, la comunidad ciclista ha manifestado la urgencia de recuperar el velódromo, que ha sido la base para muchas disciplinas deportivas. Los ciclistas consideran que es vital contar con un espacio que garantice la seguridad y la formación adecuada de los jóvenes ciclistas antes de llevarlos a competiciones de más alto nivel.
El origen del velódromo Ramón Cañas Montalva se remonta a 1936, cuando fue fundado sobre terrenos que, por décadas, le pertenecieron a la Confederación Deportiva de Magallanes. Sin embargo, la falta de protección patrimonial sobre el recinto ha hecho que las negociaciones con el municipio se tornen complicadas y, con la finalización del comodato, ha surgido una nueva propuesta que podría afectar gravemente el futuro del lugar. La Confederación no solo ha sido parte de la historia local, sino que ha trabajado continuamente para que el velódromo continúe siendo un espacio de desarrollo deportivo.
La contrapropuesta presentada por el arquitecto José Miguel Canales, que busca una solución equitativa que permita la expansión del cementerio sin sacrificar el velódromo, representa una alternativa viable. Esta propuesta contempla un muro de contención y la reubicación de parte del terreno, conservando el espacio necesario para el deporte. Sin embargo, la resistencia del municipio a considerar este enfoque ha dejado a los ciclistas en una posición indefensa. La comunidad demandará que el alcalde y la municipalidad busquen soluciones y recursos antes de proceder con el cierre del velódromo, en un esfuerzo por preservar este histórico espacio que tanto significa para los deportistas de la región.
