Presupuesto hospital clínico: ¿Cómo afecta el Decreto 333 a Magallanes?

Mientras el Hospital Clínico se enfrenta a una drástica reducción de 1.036 millones de pesos en su presupuesto, debido al Decreto 333 del Ministerio de Hacienda, las autoridades regionales intentan minimizar el impacto de esta medida. El Servicio de Salud Magallanes, junto con el seremi de Salud Fabián Barrientos, presentó su perspectiva sobre el ajuste fiscal, garantizando que la atención clínica y los programas existentes no se verán gravemente afectados. Sin embargo, la realidad es compleja, ya que el gremio Fenpruss ha alertado sobre las serias implicaciones que esta reducción traerá al sector salud, mientras que figuras políticas como la diputada Javiera Morales han calificado el recorte como un “hachazo a la salud pública”, enfatizando las vulnerabilidades del sistema en la región.
En una entrevista reciente, el seremi Fabián Barrientos abogó por la tranquilidad entre la población, argumentando que el objetivo del ajuste es alcanzar una mayor eficiencia en el uso de recursos fiscales, sin que ello comprometa la atención médica directa. Barrientos mencionó que las medidas incluyen un control más estricto sobre las horas extras y el reemplazo de personal con licencias médicas, lo cual, según él, no afectará la atención en la región de Magallanes. A pesar de estas afirmaciones, el ambiente de incertidumbre sobre el verdadero impacto de los recortes persiste entre los profesionales de la salud.
El Servicio de Salud Magallanes indicó que, a pesar de la reducción, el ajuste aplicado a su red fue de un 1,12%, considerablemente menor al 2,5% que se impuso a nivel nacional. La desagregación de este ajuste revela que las reducciones fueron de 0,99% en gastos de personal, 1,26% en bienes y servicios, y 1,33% en transferencias a Atención Primaria de Salud. A pesar de lo anterior, el Servicio destacó que ya se habían llevado a cabo ajustes previos que facilitarían la reasignación de recursos, ofreciendo un rayo de esperanza para el fortalecimiento de la actividad asistencial. Sin embargo, las organizaciones de trabajadores como Fenpruss no comparten esta visión optimista.
Fenpruss Magallanes expresó su profundo descontento con el Decreto 333, describiéndolo como una decisión que exacerbará la ya crítica situación del sistema de salud en la región. Advirtieron que esta medida afectará tanto a la gestión de listas de espera como a la disponibilidad de especialistas, algo especialmente preocupante en un territorio que se caracteriza por sus desafíos geográficos y climáticos. Además, la reducción de insumos médicos puede comprometer la oportunidad y eficiencia de los tratamientos, lo que representa un riesgo significativo para la salud de la población magallánica.
A la preocupación de los trabajadores de la salud se suma la crítica de la diputada Javiera Morales, quien resaltó las particularidades regionales que el gobierno parece ignorar. Morales calificó el recorte presupuestario como un claro desdén por las dificultades inherentes que enfrenta la atención de salud en Magallanes, como la lejanía, el clima y la escasez de especialistas. Desde el Colegio Médico de Magallanes, el doctor José Antonio Sepúlveda también expresó su alarma ante los posibles efectos del decreto en la atención sanitaria y la necesidad urgente de recibir una planificación clara sobre cómo enfrentar este recorte en el sector salud.
