Presupuesto Gobierno Regional Magallanes: Controversia y Debate

El reciente presupuesto del Gobierno Regional de Magallanes estuvo a punto de no ser aprobado en una sesión marcada por la tensión y el intercambio de acusaciones entre los consejeros del Consejo Regional. La sesión, donde sólo un voto impidió la caída de la propuesta, se centró en el manejo político del gobernador Jorge Flies, enfrentando la crítica de los representantes de la derecha. Con un monto que supera los 90 mil millones de pesos, el presupuesto planteó controversias significativas, especialmente en relación a la eliminación del marco presupuestario del Fondo Regional de Iniciativa Local (Fril) y la asignación de recursos a la Corporación de Magallanes (Cormag). Las discrepancias evidencian una profunda división sobre cómo se deben gestionar los recursos en la región.
Uno de los puntos más controversiales fue la supresión del marco Fril, que según ciertos consejeros, genera incertidumbre en los municipios más pequeños y abre la puerta para una mayor discrecionalidad en la distribución de proyectos. Consejeros como Max Salas y Rodolfo Arecheta levantaron la voz, argumentando que sin un marco claro, los más pequeños se verían desprovistos de oportunidades. Arecheta, en particular, fue contundente al calificar a Cormag como una ‘caja negra’, sugiriendo una falta de transparencia en la administración de los recursos, afirmando que el Gobierno Regional había “perdido el beneficio de la duda” ante la ciudadanía.
A pesar de las críticas, el gobernador Flies defendió con firmeza su plan, argumentando que la Ley de Presupuestos permite la ampliación durante todo el año de la presentación de proyectos menores. Flies justificó su decisión diciendo que el uso del Fril había quedado restringido a proyectos de baja ejecución y que con los cambios propuestos, se abriría una oportunidad para los municipios de presentar iniciativas más ambiciosas. Según el gobernador, la intención es que “los municipios no se limiten a proyectos pequeños”, asegurando que se mantendrán cerca de $2.000 millones en recursos de arrastre para permitir una transición más fluida hacia proyectos de mayor impacto.
Durante la discusión, el consejero Paredes realizó una observación que resuena entre varios: “castigamos por malas ejecuciones a otros que hacen las cosas bien”. Esto ilustra la preocupación de que las decisiones sobre el presupuesto pueden afectar a aquellos municipios que están ejecutando correctamente sus proyectos. Por su parte, el oficialismo se alineó con la postura del gobernador, apuntando a los bajos niveles de rendición y el riesgo de concentrar las inversiones en trabajos de un solo tipo. Flies lamentó que algunos municipios estuvieran más enfocados en gestionar este tipo de proyectos limitados en vez de aprovechar recursos para iniciativas más amplias y significativas.
Mientras tanto, el Consejo Regional todavía se enfrenta a un gran desafío, ya que actualmente hay más de $500 millones en proyectos en licitación mediante el Fril, incluyendo la construcción del primer parque de mascotas en Punta Arenas y la remodelación del salón de eventos de Laguna Blanca. Sin embargo, la controversia también ha salpicado otros programas sociales de la región, como los relacionados con la fibromialgia, que tuvieron recortes cercanos al 50%. Flies se defendió de estas críticas, explicando que estos programas cuentan con presupuestos plurianuales, cuya ejecución se distribuye a lo largo de varios años, y argumentó que estas decisiones buscan mejorar la eficiencia del gasto y diversificar las inversiones municipales.
