Perros asilvestrados: ¿Cuáles son las nuevas mociones para su control?

Una luz de esperanza se enciende en el sector ganadero de Magallanes con la reciente presentación de dos mociones parlamentarias que abordan el problema de los perros asilvestrados. Este fenómeno ha cobrado relevancia en la última década, afectando a cerca de 4 mil 950 animales, según informes del Servicio Agrícola y Ganadero. La situación ha generado una intensa preocupación entre los ganaderos de Tierra del Fuego, que han expresado su indignación ante la falta de acción de las autoridades, llegando al extremo de amenazar con dejar las cabezas de ovinos atacados en las puertas del municipio de Porvenir si no se toman medidas pertinentes.
Los proyectos en discusión, que actualmente se examinan en la Comisión de Agricultura, Silvicultura y Desarrollo Rural de la Cámara de Diputados, provienen de dos fuentes: uno impulsado por el independiente René Alinco y miembros de la Unión Demócrata Independiente (UDI), y otro por parlamentarios republicanos, entre ellos el magallánico Alejandro Riquelme. Ambas iniciativas buscan dar visibilidad a la problemática de los perros asilvestrados y proponen herramientas para que las instituciones puedan implementar medidas de control efectivas, un hecho que podría marcar un punto de inflexión en la gestión de este problema de salud pública.
El proyecto presentado por el Partido Republicano no solo se enfoca en el bienestar de la población, sino que también subraya la importancia de proteger la biodiversidad local. Según sus datos, en el año 2024 se registraron 90 mil atenciones por mordeduras de animales, y un alarmante 93% de estos incidentes implican ataques de perros. La iniciativa recuerda que las enfermedades zoonóticas asociadas a estos ataques, como hidatidosis y rabia, representan un riesgo para la salud pública. A su vez, advierte sobre las implicancias medioambientales, mencionando que el 20% de las muertes de huemules en la Reserva Nacional Tamango se deben a perros asilvestrados.
El enfoque de la moción sugiere que los perros asilvestrados sean catalogados como un ‘animal dañino’ y una especie exótica invasora, lo que facilitaría su control bajo normativas específicas. En este sentido, se está considerando modificar el artículo 291 bis del Código Penal para que no se sancionen las medidas de captura o control de estos animales cuando se realicen bajo protocolos técnicos con fines de salud pública y conservación de la biodiversidad. Asimismo, el proyecto propone una descripción clara y precisa de qué se entiende por perro asilvestrado, distinguiéndolos de los animales de compañía.
Por su parte, la propuesta de Alinco y los gremialistas plantea establecer un marco regulatorio que diferencie a los perros salvajes o ferales de las mascotas. Esto permitiría implementar medidas de captura en las propiedades afectadas, siempre con la denuncia previa correspondiente. El proyecto de ley garantiza que las acciones de defensa ante ataques de perros salvajes estén exentas de responsabilidad penal, destacando la necesidad de proteger tanto la seguridad de las personas como la integridad del ganado. La discusión de estas iniciativas en la Comisión de Agricultura representa un paso crucial hacia la solución de un problema que ha causado estragos en el sector ganadero de la región.
