Paralización de asistentes de la educación: ¿qué está pasando en Magallanes?

La paralización de los asistentes de la educación en Magallanes se ha extendido a ocho colegios, en protesta por el incumplimiento de pagos correspondientes a sus remuneraiones. Los trabajadores, que se han movilizado bajo la modalidad de paro de “brazos caídos”, han señalado que los reclamos por asignaciones impagas y atrasos en beneficios comprometidos son problemas que se arrastran desde inicios del año. Esta situación ha llevado a los afectados a demandar una solución efectiva por parte de las autoridades responsables, quienes deben garantizar el respeto a sus derechos laborales.

Desde la Escuela Especial Rotario Paul Harris, los trabajadores han denunciado que el no pago oportuno del bono de zona extrema y de la primera cuota del bono de escolaridad han exacerbado la crisis. Además, han reflejado su preocupación por las irregularidades en sus remuneraciones y los problemas administrativos asociados a los contratos de trabajo. “Se trata de un abuso que vulnera nuestros derechos, generando un estado de incertidumbre constante”, manifestaron los asistentes, haciendo eco de la grave situación que afecta no solo sus finanzas, sino también su rendimiento laboral.

En un comunicado emitido por los trabajadores, se enfatizó que la situación actual impacta negativamente en su entorno familiar, desestabilizando su economía y afectando su salud mental. La voz unificada de los asistentes de la educación resuena en su demanda: “buscamos hacer valer nuestros derechos como trabajadores, sin que estos sean vulnerados o ignorados”. Esta lucha no solo busca la atención de la administración pública, sino también una solución digna que permita restablecer la confianza en las instituciones.

Desde la Escuela Patagonia, los educadores señalaron que estos problemas comenzaron a fines de febrero, cuando se registraron los primeros pagos incompletos. “Nos pagaron sin el 40% de lo que nos corresponde, y desde entonces nos han dado excusas, pero no cumplen con lo prometido”, afirmaron, subrayando la falta de comunicación y atención a sus requerimientos. Esta falta de respuesta ha provocado que los trabajadores se organicen y adopten medidas más radicales con el fin de que sus demandas sean escuchadas.

Ante esta crítica situación, el secretario regional ministerial de Educación, José Raúl Alvarado, ha señalado que se está trabajando para solucionar los problemas que afectan a los asistentes de la educación en la región. Alvarado indicó que se han coordinado acciones con diferentes instituciones involucradas y que, como resultado, se llegó a un acuerdo para efectivizar el pago de los beneficios adeudados. Se anunció que el bono se cancelará el martes a partir de las 11 horas a los trabajadores que cumplan con los requisitos, lo que representa un pequeño avance en medio de la crisis.

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