Mujeres Agroinnovadoras: Camila y Loreto Transforman el Agro

En un reconocimiento que destaca el papel de las mujeres en la innovación agropecuaria, Camila Quintero y Loreto Manosalva han sido premiadas por su valioso aporte al desarrollo del agro en la región de Magallanes. Quintero, quien trabaja en los galpones de esquila, ha sido galardonada en la categoría Agricultora/Emprendedora por su dedicación a la valorización de la lana magallánica. Su labor, aunque a menudo no recibe la atención que merece, juega un papel fundamental en la cadena de producción. Al recibir el premio “Mujer Agroinnovadora”, Quintero expresó su emoción y la importancia de visibilizar el trabajo de los cosechadores de lana, un eslabón crítico pero frecuentemente pasado por alto en la industria.
La trayectoria de Camila Quintero en el ámbito agropecuario ha estado marcada por su compromiso con la calidad de la lana. Desde hace cerca de diez años, ha sido parte del proceso de esquila, dedicándose a separar a mano las fibras del vellón, asegurando que solo lo mejor llegue al mercado. Su esfuerzo, desarrollado a lo largo de diferentes temporadas de esquila en diversos países, ha aportado a que la lana magallánica sea reconocida por su alta calidad. Con este reconocimiento, Camila no solo celebra su logro personal, sino que busca elevar el perfil de su oficio, resaltando la importancia de su trabajo en la producción de un producto que es símbolo de la región.
Por otro lado, Loreto Manosalva Carrasco, académica e investigadora de la Universidad de Magallanes, fue galardonada en la categoría Académica/Investigadora/Profesional por su labor en la búsqueda de soluciones a la degradación de las praderas patagónicas. Su enfoque científico se basa en el desarrollo de un bioinoculante a partir de bacterias nativas del territorio, un proyecto que busca revitalizar los suelos y potenciar el crecimiento vegetal en la región. Manosalva enfatiza que su trabajo no solo se centra en la investigación, sino en el impacto directo que puede tener en la agricultura local, adaptando soluciones a los desafíos específicos del ecosistema magallánico.
El enfoque de Loreto hacia las soluciones basadas en la biología del propio suelo destaca la importancia de utilizar los recursos locales para enfrentar problemáticas ambientales. Su investigación busca ofrecer respuestas innovadoras a los agricultores de la región, ayudando a restaurar y mantener la salud del suelo. Al recibir el reconocimiento de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), Manosalva se sintió orgullosa de representar la voz de las mujeres en el ámbito de la ciencia y la innovación, subrayando la necesidad de visibilizar el trabajo femenino en estos campos.
Ambas mujeres, Quintero y Manosalva, a través de sus respectivas trayectorias en la producción y la investigación, ejemplifican cómo es posible la innovación en el agro desde diferentes perspectivas. Su reciente reconocimiento no solo celebra su trabajo individual, sino que también destaca la importancia de las mujeres en el desarrollo sostenible del agro en Magallanes. Este tipo de distinciones son esenciales para empoderar a más mujeres a involucrarse en el campo y promover un futuro agrícola inclusivo y eficiente.
