Influenza Aviar en Magallanes: La Región Libre de Brotes
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha confirmado que la Región de Magallanes ha recuperado su condición de zona libre de influenza aviar, lo que representa un importante avance en la lucha contra esta enfermedad en el sur de Chile. La noticia surge tras la exitosa contención de un foco detectado a fines de marzo en una estancia del sector San Sebastián, ubicada en Tierra del Fuego. Este evento había generado preocupaciones en la comunidad avícola, sin embargo, gracias a los esfuerzos coordinados del SAG, la región se convierte en la primera en levantar la alerta sanitaria por esta enfermedad desde que se empezaron a registrar casos en diversas zonas del país.
El foco de influenza aviar que se reportó correspondía a un evento de traspatio, es decir, afectó a aves de corral o domésticas. En total, se determinaron 178 ejemplares que debieron ser sacrificados como parte del protocolo sanitarios establecido para estos casos. Gustavo Stanton-Yonge Molkenbuhr, director regional subrogante del SAG, explicó que en solo una semana se logró llevar a cabo el sacrificio de las aves, aunque el proceso completo que incluyó la vigilancia y el cierre del foco se extendió por 60 días, un tiempo considerado necesario para descartar la propagación del virus.
A raíz del caso reportado, el SAG activó de inmediato sus protocolos de emergencia, lo que incluyó el aislamiento del predio afectado y el control del movimiento de animales en la zona. Además, se implementaron estrictas medidas de bioseguridad para proteger tanto a las aves en el sector como a aquellas en sus alrededores. Se establecieron anillos de seguridad sanitaria, comenzando con uno de seis kilómetros de radio, para monitorear la posible presencia de aves domésticas o de traspatio en las cercanías. Afortunadamente, en ninguno de estos anillos se encontraron aves positivas ni hallazgos de ejemplares muertos, lo que confirma la efectividad del control del brote.
El SAG destacó la importancia del aviso oportuno realizado por el productor, quien al notar síntomas en sus aves, alertó inmediatamente a las autoridades. Este tipo de colaboración es crucial para la rápida detección y contención de focos de enfermedades avícolas, que pueden tener repercusiones graves en la salud de la fauna doméstica y silvestre. La autoridad agrícola también recordó que, desde el año 2023, el virus de la influenza aviar de alta patogenicidad se ha detectado en aves silvestres tanto en Chile como en la región, lo que mantiene latente el riesgo de nuevos contagios hacia planteles domésticos a través de las rutas migratorias.
Finalmente, el SAG reiteró su llamado a la comunidad para que mantenga la vigilancia y reporte cualquier sospecha de sintomatología en aves. La detección temprana y la responsabilidad compartida son fundamentales para prevenir brotes futuros y proteger la bioseguridad aviar en la región. Con la recuperación de su estatus como zona libre de influenza aviar, la Región de Magallanes muestra un gran paso hacia la estabilización de la actividad avícola, sin embargo, la situación actual del virus en aves silvestres recuerda que la vigilancia constante es esencial en la gestión de la salud animal.
