Elecciones Presidenciales 2026: Desafíos Logísticos en Punta Arenas

El municipio de Punta Arenas ha expresado su inquietud por la reciente decisión del gobierno, que permite a las entidades comunales tomar posesión de los establecimientos educacionales recién el viernes 14 de noviembre, después de las 17 horas. Esta medida se presenta a menos de dos días del inicio de las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2026, lo que ha generado preocupación por las implicaciones logísticas que esto podría tener en la instalación de urnas y casetas de votación. Los funcionarios municipales ven en esta decisión un desafío significativo que podría afectar el cumplimiento de los plazos establecidos por la normativa electoral.
Sonia Vargas Miranda, directora subrogante de Gestión del Riesgo de Desastre del municipio, ha denunciado que el tiempo asignado para la instalación de mesas, casetas y urnas es insuficiente. La funcionaria subrayó que se requieren al menos dos días y medio de trabajo continuo para completar estos preparativos adecuadamente. Vargas también mencionó que, aunque ya se habían iniciado trabajos de limpieza y reparación de las urnas deterioradas desde el último proceso electoral, la falta de acceso a los recintos educativos antes de la fecha límite generará demoras que comprometen el correcto desarrollo del acto electoral.
“Vamos a hacer todo lo humanamente posible para dejar los locales listos el domingo después del cierre de las elecciones, pero no podemos garantizar que estén en condiciones normales el lunes”, añadió Vargas, describiendo la tarea que se enfrenta como “titanica”. La preocupación no solo se centra en la instalación de urnas y casetas, sino también en la habilitación de los recintos post-elección. Esto podría afectar la regreso a clases de los estudiantes en una semana crucial para la educación.
Claudio Radonich, alcalde de Punta Arenas, también se mostró crítico con la medida, calificándola como un “tropiezo inicial” que evidencia un “desconocimiento” por parte del gobierno respecto a las exigencias logísticas de un proceso electoral. Este cambio de horarios no solo impacta a la comuna; habilitar 33 locales de votación con 321 mesas implica una labor logísticamente compleja, que incluye el movimiento y montaje de más de 600 urnas y 642 casetas, lo que pone aún más presión sobre los equipos municipales.
A pesar de estas dificultades y la carga adicional que representa la decisión del gobierno, tanto el alcalde Radonich como la Dirección de Gestión del Riesgo han afirmado su compromiso con el desarrollo correcto del proceso electoral. Las autoridades aseguraron que están dispuestas a cumplir su labor a pesar de las complicaciones que puedan surgir, con la esperanza de que se garantice un proceso electoral transparente y eficiente, fundamental para la democracia del país.
