Día del Guanaco: Importancia y conservación de esta especie emblemática

Cada 23 de agosto se conmemora el Día Internacional del Guanaco, una fecha que sirve para resaltar la importancia de esta emblemática especie sudamericana. Según la Wildlife Conservation Society (WCS), la población de guanacos más abundante en Chile se encuentra en la isla Grande Tierra del Fuego, donde se estima que podría haber aproximadamente 240 mil individuos. Este mamífero nativo no solo es vital para el equilibrio de los ecosistemas, sino que desempeña un papel fundamental en la cadena trófica, ayudando en el ciclo de nutrientes y en la dispersión de semillas.
El guanaco, cuyo nombre científico es Lama guanicoe, es conocido como el herbívoro nativo más importante de la Patagonia y se le considera un ingeniero ecosistémico. A diferencia del ganado, sus patas no compactan el suelo, lo que favorece la salud de los ecosistemas. La WCS subraya que su presencia señala la vitalidad de los ambientes donde vive, desde el norte de Perú hasta Tierra del Fuego. Expertos como Cristóbal Arredondo, coordinador del Programa de Conservación Terrestre de WCS Chile, manifiestan que la existencia del guanaco es esencial para mantener el equilibrio ecológico en estas regiones.
La conexión entre el guanaco y el pueblo selknam, habitantes originarios de la zona, resalta aún más la importancia cultural de esta especie. Conocido como yóowen por los selknam, el guanaco no solo proporcionó alimento y vestimenta, sino que también ayudó a identificar recursos esenciales como agua. Su piel, huesos y grasa se utilizaban para crear herramientas y utensilios, mostrando una relación profundamente arraigada. Sin embargo, a pesar de esta conexión histórica y su relevancia ecológica, la población de guanacos ha disminuido drásticamente en las últimas dos décadas.
En un contexto preocupante, la WCS indica que la población de guanacos ha pasado de aproximadamente 20 millones hace 200 años a cerca de 2 millones hoy en día. La caza indiscriminada, la competencia con ganado y la transformación de sus hábitats han llevado a que la especie sea clasificada como vulnerable en la zona central de Chile. Como respuesta a esta situación, WCS ha colaborado en iniciativas de conservación y manejo, aplicando estrategias en distintas regiones del país para asegurar la viabilidad de la especie y su rol en los ecosistemas.
Un ejemplo destacado de esfuerzo de conservación es el Parque Karukinka, donde los guanacos forman parte de una unidad prioritaria para su protección. Este parque conecta áreas protegidas en Chile y Argentina, lo que permite la movilidad estacional de los guanacos entre diferentes ecosistemas. Según la WCS, algunos de estos animales pueden desplazarse hasta 10 kilómetros para acceder a distintos paisajes a lo largo del año. Proyectos como este son cruciales para promover la recolonización natural y el fortalecimiento de la biodiversidad, asegurando un futuro más sostenible para estas magníficas criaturas.
