Centros de Vacaciones Solidarias: Celebrando 55 Años de Comunidad

Conmemorando 55 años de historia, los Centros de Vacaciones Solidarias (Cevas) celebraron el Día Nacional de esta organización en Chile, el cual se estableció en memoria del padre Hugo Cornelissen, sacerdote que es considerado el fundador de este movimiento. La primera experiencia de los Cevas se inició en 1971 en la región de Magallanes, donde a lo largo de las décadas ha mantenido activa su participación en diversas comunidades, ofreciendo un espacio de convivencia, aprendizaje y apoyo a niños y jóvenes. Este histórico aniversario se celebró en la Catedral de Punta Arenas, marcando un hito en la historia del movimiento y su impacto en la sociedad local.
Durante la ceremonia de celebración, el obispo Oscar Blanco resaltó la importancia de los Cevas, destacando su permanencia y el carácter comunitario que han logrado construir a lo largo de los años. En su discurso, Blanco subrayó que “los Cevas son una experiencia de jóvenes para jóvenes”, enfatizando así el enfoque del movimiento que busca empoderar a la juventud en un marco de solidaridad y colaboración. Los asistentes pudieron escuchar su visión sobre la relevancia de esta labor en el desarrollo social y espiritual de los jóvenes involucrados.
Hasta el invierno de 2026, se contará con la participación de 120 jóvenes monitores, coordinadores y asesores que habrán trabajado en diversas parroquias, contribuyendo a la formación y cuidado de los más pequeños. En su homilía, monseñor Blanco abrazó la gran dimensión social y religiosa de esta experiencia, afirmando que “son un movimiento católico que, aunque tiene un enfoque social, nace dentro de la Iglesia”. Esta afirmación reafirma el compromiso de los Cevas no solo con la juventud, sino también con los valores cristianos que promueven.
El obispo también indicó que los Cevas son el movimiento juvenil más grande que ha perdurado en la región de Magallanes, lo que subraya su relevancia y el éxito de su misión a lo largo de los años. En un entorno donde las iniciativas juveniles a menudo enfrentan desafíos, los Cevas se mantienen como un bastión de actividad y esperanza, proporcionando un espacio enriquecedor donde los jóvenes pueden servir y aprender. Esta fortaleza demuestra el impacto positivo que estos centros han tenido en las comunidades a las que sirven.
Además, monseñor Blanco estableció una conexión simbólica entre la misión de los monitores, coordinadores y asesores de Cevas y las llaves mencionadas en las lecturas del día. “Cada monitor, cada coordinador, cada asesor es una llave”, enfatizó, describiendo a estas figuras como elementos clave para llevar adelante la misión del grupo, resaltando su rol de responsabilidad y servicio. Con esta metáfora, se reafirma el compromiso y la esencia del trabajo que realizan, no solo en actividades recreativas, sino también en su influencia positiva y formativa en la vida de los niños y jóvenes que participan.
