¿Cuánto duran las visitas al médico? Las historias clínicas electrónicas aportan nuevos datos a tiempo con los pacientes

¿Cuánto tiempo dedican realmente los médicos de atención a los pacientes? Esta es la pregunta que se contesta un estudio publicado recientemente en la revista Medical care.

La respuesta está en el análisis de los datos de los Registros de Salud Electrónicos (EHR, por sus siglas en inglés) que brindan información útil sobre la duración de las consultas, exámenes y otros factores relacionados con el tiempo que dedican los médicos a sus pacientes.

“Al usar marcas de tiempo registradas cuando se accede o ingresa la información, los datos de EHR permiten una medición potencialmente más objetiva y confiable de cuánto tiempo pasan los médicos con sus pacientes”, según la nueva investigación de Hannah T. Neprash de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota.

Este tipo de información aporta mucho valor en la programación de citas y otros procesos para que sean más eficientes, optimizando el tiempo de los médicos y ofreciendo mejor servicio a los pacientes.

Estimaciones más precisas para una mejor atención

El estudio se centró en la duración de los exámenes y las discrepancias entre los tiempos programados y los reales.

De acuerdo con las marcas de tiempo de EHR el tiempo promedio de un examen fue de 18 minutos, con una mediana de 15 minutos.  “El examen medio duró 1,2 minutos más de lo programado, mientras que el examen promedio duró 1 minuto menos de la duración programada”, escriben el Dr. Neprash y sus coautores. Esto quiere decir que mientras más larga sea la visita programada, más largo será el tiempo del examen.

Contrario a lo que se pensaría la solución no está en simplemente alargar el tiempo programado de las visitas, ya que se las citas programadas más cortas tendían a alargarse, mientras que las citas más largas a menudo terminaban antes”, agregan los investigadores. Las visitas programadas de 10 minutos se prolongaron en un promedio de 5 minutos; en contraste, las visitas programadas de 30 minutos promediaron menos de 24 minutos.

Lo que sugiere “ineficiencias en la programación en ambas direcciones”, según los autores. El problema radica en que, si se usan demasiadas horas en el día para citas breves, por ejemplo, de atención primaria, hay riesgo de caer en el exceso de citas lo que aumenta el tiempo de espera de los pacientes y sobrecarga a los profesionales.

Por otra parte, las citas más largas son fundamentales para los pacientes clínicamente más complejos o que requieren tratamientos o terapias, pero la mala asignación de estas visitas representa un uso ineficiente de la capacidad clínica. Es decir, si se sobreestiman los tiempos de atención quedan pacientes sin atender, que son programados para otras fechas, lo que supone llenar, semana a semana, innecesariamente el calendario de los médicos.

Por ejemplo, un software para centro de fisioterapia podría tomar los datos de EHR para rastrear las discrepancias entre los horarios y la duración de las visitas.

La idea es que se puedan reconocer las necesidades de cada paciente, el tiempo que se demoran en cada terapia y poder ajustar los horarios de acuerdo con sus necesidades. A través de una agenda en línea eficiente como AgendaPro puede otorgarse facilidades a los pacientes y una mejor gestión del tiempo de los terapeutas.

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