Cirugías pediátricas Magallanes: Avances y desafíos

Esta semana, el Hospital Clínico de Magallanes llevó a cabo un hito significativo en la atención médica pediátrica al realizar la primera ronda de cirugías para malformaciones craneofaciales. Dirigido por la doctora Nicole Roldán, el evento se desarrolló durante tres días y abarcó múltiples actividades que buscan establecer una unidad especializada en cirugía plástica infantil en la región de Magallanes. Durante la primera parte del programa, se ejecutaron seis cirugías en un pabellón quirúrgico, mientras que el tercer día se dedicó a la educación, con cuatro charlas enfocadas en las patologías más relevantes en este ámbito. Este esfuerzo no solo se limita a la atención quirúrgica, sino que también busca fomentar un ambiente de formación continua para los profesionales de la salud locales.
Entre los exponentes destacados se encontraba el doctor Francisco Parri, quien asistió desde el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. Durante su presentación, subrayó la urgencia de fortalecer un equipo especializado en Magallanes, dada la alta incidencia de malformaciones faciales y fisura labiopalatina en la región. La doctora Roldán comentó que este esfuerzo se origina de su propia experiencia en España, donde perfeccionó sus conocimientos en cirugía plástica pediátrica. “Comenzamos a darle forma a una unidad que no existía anteriormente, y a medida que avanzamos, el desafío se torna más complejo”, expresó Roldán, enfatizando la necesidad de una especialización continua.
El enfoque en la cirugía plástica infantil no debe ser visto como un mero procedimiento estético, sino como un aspecto crucial de la salud infantil. En este sentido, el doctor Parri aclaró que muchos de los problemas abordados pueden afectar profundamente la vida diaria de los niños y, por ende, requieren atención especializada. “La plástica no es estética, es reconstrucción”; esta frase de Parri resalta la relevancia de estas intervenciones, que no solo buscan mejorar la apariencia, sino fundamentalmente restaurar funciones básicas como la alimentación y la comunicación.”
Además de la reconstrucción física, estas cirugías tienen un impacto importante en el bienestar emocional y social de los pacientes. Durante su charla, el doctor Parri destacó que las lecciones aprendidas de las cirugías pueden ser fundamentales en la vida de los niños, quienes enfrentan estigmas sociales y pueden tener problemas de autopercepción debido a sus malformaciones. “Operarlos es cambiar su sonrisa y vida”, subrayó, haciendo hincapié en que muchas de estas intervenciones no solo mejoran la calidad de vida, sino que también proporcionan una nueva perspectiva social para los afectados.
Mirando hacia el futuro, Parri hizo un llamado a la colaboración y al apoyo de las instituciones en la consolidación de este tipo de unidad. “Es esencial contar con personas apasionadas y comprometidas que deseen formarse y crecer dentro de este campo”, apuntó. Con una alta demanda de cirugías reconstructivas en la región, el desafío ahora es asegurar que el sistema de salud local reconozca la gravedad de estas condiciones de salud, al igual que lo haría con problemas más comunes como las apendicitis o afecciones respiratorias. La formación de un equipo sólido y habilidoso podría cambiar el rumbo de la atención médica en Magallanes, garantizando que los niños no tengan que viajar lejos para recibir la atención que necesitan.
