Víctor Santana: La Tragedia del Robo y el Homicidio en Punta Arenas

El Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas ha dictado una sentencia de presidio perpetuo contra Víctor Adrián Santana Aguilera, quien fue declarado culpable del robo con homicidio de Tomás Ojeda Oyarzo, ocurrido el 24 de febrero de 2025. La fiscal del caso, Wendoline Acuña Aliaga, presentó una serie de evidencias contundentes que llevaron al tribunal a determinar la responsabilidad de Santana en un crimen brutal que conmocionó a la comunidad local. La pena de presidio perpetuo implica que el condenado deberá pasar un mínimo de 40 años en prisión antes de poder solicitar libertad condicional, lo que resalta la gravedad de su delito.
La relación entre la víctima y el autor del crimen se remonta a su tiempo en prisión, donde ambos se conocieron. Tomás Ojeda, de 22 años, había recuperado su libertad y se encontraba en un momento vulnerable tras haber sido despedido de su trabajo el mismo día de su muerte. Tras recibir su finiquito en efectivo, Ojeda invitó a Santana a compartir una comida, una decisión que resultó fatal. Según la fiscal Acuña, el encuentro aparentemente amistoso encubría un oscuro propósito, ya que se sospecha que Santana planeaba robarle el dinero y las joyas que llevaba puestas.
El aterrador desenlace del encuentro fue captado en imágenes de video que se presentaron durante el juicio. En la grabación, se observa a la víctima suplicando por su vida mientras Santana lo persigue y finalmente lo ataca con un cuchillo en plena calle. “¡Te entrego todo, te entrego todo!”, se escucha gritar a Ojeda en un intento desesperado por salvar su vida. El ataque fue brutal; tras apuñalar a su víctima, Santana no solo le robó una cadena de oro y plata, sino también su billetera, un celular y el dinero en efectivo que llevaba consigo.
Pablo Chandía Ayalal, abogado de la parte querellante, remarcó la naturaleza deleznable de los hechos, indicando que Ojeda perdió la vida en medio de una súplica desgarradora. A pesar de la relación previa entre los hombres, Santana optó por un camino violento que culminó en el homicidio. La defensa, liderada por Pablo Santander, solicitó una recalificación del caso a homicidio simple, lo que fue rechazado por el tribunal, reafirmando el carácter delictual del acto cometido por Santana.
Finalmente, la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones logró esclarecer el horrendo crimen y detuvo al autor, iniciando un proceso judicial que terminó con la sentencia de presidio perpetuo. Este caso ha dejado una huella profunda en la comunidad de Punta Arenas, que ahora reflexiona sobre la fragilidad de la vida y las trágicas consecuencias de la violencia. La sentencia es un recordatorio del compromiso del sistema judicial de imponer penas severas a aquellos que cometen delitos tan graves.
