Talleres de verano Punta Arenas: Un viaje de creatividad y diversión
Con una exitosa participación de 500 niños y niñas, la Municipalidad de Punta Arenas dio por concluido el ciclo de talleres de verano, una iniciativa que tuvo lugar durante cuatro semanas y que se enfocó en el desarrollo de habilidades artísticas, motrices y recreativas. Este esfuerzo fue diseñado para ofrecer a los más pequeños una serie de actividades enriquecedoras, potenciando su creatividad y promoviendo el trabajo en equipo. La alta asistencia, que se mantuvo desde la inauguración hasta el término de los talleres, es un indicador claro del interés y la necesidad de espacios recreativos para la infancia en la región.
Los talleres ofrecidos fueron variados, abarcando desde manualidades y actividades artísticas hasta deportivos, y fueron definidos en su mayoría a partir de encuestas realizadas entre los propios participantes. Gracias a esto, se incluyeron actividades que se han vuelto populares, como los bailes de TikTok y K-Pop, los cuales capturaron la atención y entusiasmo de los niños. Esta atención a los intereses de los jóvenes participantes no solo fomentó su creatividad, sino que también les permitió explorar nuevas formas de expresión.
El evento de clausura se llevó a cabo en el Centro Cultural Claudio Paredes Chamorro, un lugar emblemático que brindó el escenario perfecto para mostrar los aprendizajes adquiridos. Durante este cierre, los monitores y las familias presentes resaltaron el compromiso demostrado por los niños a lo largo de los talleres. En una emotiva ceremonia, se entregaron diplomas a cada uno de los participantes, reconociendo así su dedicación y esfuerzo durante todo el proceso. Este gesto de reconocimiento es fundamental para motivar a los niños y reforzar la importancia de su participación activa.
Entre las actividades destacadas se incluyeron muestras de yoga, polideportivo y danzas urbanas, junto a emocionantes presentaciones de reggaetón y bailes de TikTok y K-Pop, las cuales no solo brindaron entretenimiento, sino que también sirvieron como una plataforma para que los participantes demostraran sus habilidades y lo aprendido durante el verano. Los instructores, que trabajaron con grupos de edades variadas entre 5 y 16 años, valoraron la oportunidad de enseñar contenidos importantes, como el respeto hacia el cuerpo y la convivencia, aspectos cruciales para el desarrollo integral de los niños.
Los propios niños también compartieron sus experiencias en los talleres, revelando el impacto positivo que tuvieron en su desarrollo personal. Paola Narraro, de 10 años, quien asistió al taller de macramé, destacó la importancia de compartir con otros, mientras que Christine Angulo, de 8 años, se mostró entusiasmada, expresando que “aprendí mucho de los nuevos bailes conocidos”. Por su parte, Mariana Vargas, de 6 años, subrayó una valiosa lección sobre la responsabilidad, diciendo: “aprendí que tenemos que ser responsables”. Estas reflexiones evidencian no solo el aprendizaje de habilidades artísticas, sino también la formación de valores fundamentales.
