Suspensión de evaluación: Proyecto H2 Magallanes

La solicitud de suspensión de la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para el proyecto H2 Magallanes de TotalEnergies ha generado controversia en el ámbito ambiental. La empresa solicitó suspender la tramitación del informe hasta el 31 de marzo de 2027, argumentando la necesidad de tiempo adicional para responder a las numerosas observaciones recibidas por parte de las autoridades. Sin embargo, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) ha decidido aprobar la suspensión solo hasta el 7 de diciembre de 2026, lo que ha dejado a la compañía en una situación apremiante ante la magnitud de los requerimientos técnicos solicitados.
Antoine Liane, representante legal y gerente general del proyecto, expresó su preocupación en una carta dirigida al SEA, donde destacó la gran cantidad de observaciones recibidas y la complejidad técnica de muchas de ellas. Uno de los puntos más críticos mencionados es la necesidad de realizar una “revisión técnica del diseño del proyecto”, lo que involucra no solo una evaluación detallada, sino también el desarrollo de optimizaciones en el mismo. Esta revisión es esencial para asegurar que el proyecto cumpla con todos los Permisos Ambientales Sectoriales necesarios antes de su avance.
Durante un punto de prensa realizado esta mañana, Liane reiteró la importancia de disponer de un plazo más extenso para abordar las inquietudes planteadas. Según sus declaraciones, “acabamos de suspender el plazo por un poco más de un año para poder responder a todas las observaciones de los servicios. Obviamente es un proyecto grande y complejo y son muchas preguntas, entonces necesitamos tiempo para preparar la respuesta”. Este comentario sugiere que la empresa está buscando garantizar que se cumplan todos los requisitos ambientales antes de proceder.
Liane, en un intento de alivianar la situación, mencionó con tono humorístico: “la decisión es que si hay 817 preguntas, necesitamos por lo menos un año. Si quieren que me tome 30 días, háganme 5 preguntas”. Esta declaración ha resonado en los medios, evidenciando tanto la seriedad de la situación como la carga que implica para la empresa el responder a un volumen tan alto de inquietudes. El SEA, por su parte, no ha brindado una fundamentación clara sobre la limitación del plazo, lo que ha suscitado críticas entre los actores involucrados en el proceso.
La aprobación parcial de la solicitud de suspensión por parte del SEA pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la industria energética en Chile, especialmente en proyectos de gran envergadura y complejidad como el H2 Magallanes. Con un número creciente de interrogantes y la rigurosidad en la revisión ambiental, el camino hacia una respuesta integral parece ser largo y laborioso. Los siguientes meses serán cruciales para determinar cómo TotalEnergies abordará las observaciones y si logrará cumplir con los plazos establecidos para avanzar con su proyecto, que busca fomentar la producción de hidrógeno en la región.
