Sostenibilidad Financiera Universidad: ¿Cómo se están ajustando los gastos?
La Universidad de Magallanes anunció que logró mitigar pérdidas acumuladas que superan los $10.952 millones entre 2018 y 2023, como resultado de la ejecución de su Plan de Sostenibilidad y Modernización Financiera 2025-2026. El rector José Maripani Maripani lideró la Cuenta Pública, donde se presentaron los avances financieros y las medidas de ajuste institucional aplicadas para revertir una crisis de desequilibrio financiero que se había acumulado durante varios años. Estos esfuerzos fueron fundamentales para enfrentar una situación estructural que amenazaba la viabilidad económica de la universidad.
El rector Maripani contextualizó los problemas financieros, explicando que la universidad enfrentó déficits anuales que comenzaron en torno a $1.678 millones en el año 2018, aumentando a $2.167 millones en 2019, y fluctuando durante la pandemia con un descenso temporal de $178 millones en 2021. Sin embargo, después de la reactivación de actividades presenciales, se observó un agravamiento de las pérdidas, alcanzando $2.945 millones en 2023. Este comportamiento financiero fue atribuido a diversos factores, desde el incremento en costos operativos hasta la dependencia de ingresos por matrículas y becas.
Con el objetivo de revertir esta tendencia, el Plan de Sostenibilidad incluyó una serie de medidas a corto plazo que buscan contener el gasto y aumentar los ingresos. Entre las acciones más destacadas se encuentran el ajuste en el gasto operativo, la reducción de honorarios de académicos y personal administrativo, así como la reestructuración de programas y servicios, como el cierre del Centro Universitario de Coyhaique y la suspensión del Centro de Cultivo Marino Bahía Laredo. Estas decisiones son parte de una estrategia más robusta orientada a la reorganización financiera y la priorización de recursos en áreas claves.
Los resultados de estas medidas comenzaron a reflejarse en los números; el ajuste del gasto operativo logró un ahorro significativo de $396 millones, mientras que la reducción de honorarios generó un impacto positivo que sobrepasó los $764 millones. La universidad también logró una recuperación en matrícula, sumando más de 1.200 estudiantes nuevos en 2025, lo que se tradujo en ingresos de aproximadamente $1.374 millones, superando así las metas iniciales planteadas en el plan.
A pesar de los logros, la universidad permanece cautelosa frente a los desafíos que siguen presentes en cuanto a liquidez y flujo de caja. La cuenta pública confirmó una utilidad estimada de $12.098 millones, aunque, tras ajustes por efectos contables, el resultado real es de aproximadamente $190 millones. Este ajuste, que incluye provisiones relacionadas al Edificio Campus Universitario Cabo de Hornos, demuestra una mejora respecto al año anterior, cuando la universidad tuvo pérdidas de cerca de $2.887 millones. La administración de la universidad mantiene su enfoque en estabilizar su situación financiera y en superar los retos asociados a la gestión de recursos en los próximos años.
