Silencio de la delegada Ericka Farías: Críticas a su gestión en Magallanes

El reciente anuncio sobre la reducción de la condena de Jorge Silva Ovando, quien fue sentenciado a 15 años por violar y abusar sexualmente de una menor, generó un gran revuelo en la región de Magallanes. La noticia, publicada por La Prensa Austral, causó expectativa por la reacción de la delegada presidencial regional, Ericka Farías, quien ha optado por el silencio. Aunque se esperaba que se pronuncie en un tema tan delicado, fuentes dentro del gobierno confirmaron que la decisión oficial fue que sean los Secretarios Regionales Ministeriales (seremis) de Justicia y de Gobierno, Cristóbal Fernández y Ángel Roa, quienes ofrecerían las explicaciones pertinentes sobre el caso.

A pesar de las múltiples solicitudes de La Prensa Austral para obtener una entrevista con Farías, su jefatura de gabinete comunicó que no realizaría ningún pronunciamiento al respecto. En contraste, la delegada participó en actividades con comunidades evangélicas y tuvo una reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, lo que ha generado la percepción de una falta de atención a una cuestión urgente y sensible, como es la protección de los menores y la respuesta a la violencia de género.

El silencio de Farías ha ocasionado críticas feroces en el ámbito político regional, especialmente desde sectores conservadores. El consejero regional Max Salas expresó su descontento ante lo que considera una inacción notable ante situaciones críticas, cuestionando la dedicación de la delegada en su función. Otros líderes, como el concejal Germán Flores, enfatizaron que la ciudadanía tiene derecho a conocer la postura del gobierno ante esta grave situación, poniendo de manifiesto la necesidad de llevar a cabo acciones concretas que aseguren justicia para la víctima.

El republicano Roberto Weissohn calificó de “lamentable” la actitud de Farías, sugiriendo que su papel en la defensa de los derechos de las víctimas exige una respuesta proactiva. En su opinión, la delegada debió haber estado al tanto del caso y, de no poseer facultades, al menos haber solicitado más información al Ministerio de Justicia para esclarecer la situación. La crítica generalizada señala que en circunstancias tan críticas, es imperativo que los líderes regionales tomen una postura firme y clara en defensa de los valores y derechos de la comunidad.

Por su parte, el senador Karim Bianchi y el concejal Jonathan Cárcamo también manifestaron su preocupación, sosteniendo que el silencio de las autoridades es inaceptable, especialmente cuando se trata de un caso que involucra el sufrimiento de una víctima local. La ausencia de comunicación de Ericka Farías, que representa al Presidente en la región, está siendo interpretada como una falta de sensibilidad hacia el dolor provocado por la decisión del gobierno. Sin comunicados ni declaraciones públicas, el escepticismo y la frustración entre la población aumentan, exigiendo claridad y firmeza en la acción gubernamental.

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