Sede del Club Deportivo Camilo Henríquez: ¿Una nueva era para el deporte regional?

Un intenso debate se desató en la primera sesión del Consejo Regional en torno a la aprobación de $69 millones para el diseño de la nueva sede del Club Deportivo Camilo Henríquez, un equipo que participa activamente en la Asociación de Deportes 18 de Septiembre. Durante la discusión, se abordaron múltiples temas que reflejan la diversidad de opiniones entre los consejeros. Desde la necesidad de un cronograma para la construcción de sedes deportivas y vecinales hasta la propuesta de un diseño estándar para estas instalaciones, confluyeron diferentes puntos de vista que enriquecieron el diálogo. La idea de incorporar un espacio de alojamiento para delegaciones deportivas que visitan la capital regional para competir también generó controversia, evidenciando la preocupación por la infraestructura necesaria para los eventos deportivos en la región.
A pesar de la vehemente discusión, el proyecto sólo fue rechazado por el consejero Robert Weissohn, quien argumentó en contra de la inclusión de espacio de alojamiento en la sede. Este rechazo dio pie a un intercambio de opiniones, donde Juan Morano resaltó la falta de opciones asequibles para los deportistas que llegan de localidades como Natales o Porvenir. En un intento por buscar un consenso, Arturo Díaz sugirió que el alojamiento debería ser una característica considerada en la planificación de todas las sedes futuras en la región, destacando la importancia de hacer accesibles estas instalaciones a todos los deportistas, sin importar su lugar de origen.
El diseño de la nueva sede del Club Deportivo Camilo Henríquez prevé más de 300 metros cuadrados de construcción, que incluirán una multicancha exterior y una sala multiuso. Este nuevo recinto beneficiará a más de 131 socios de un club que cuenta con siete series activas, lo que no solo responde a la demanda de espacio para la práctica deportiva, sino que también apunta a resolver un problema histórico de infraestructura y costos de arriendo que han afectado al club durante años. El terreno destinado para la construcción pertenece al Gobierno Regional, lo que representa un paso importante en la colaboración entre las autoridades locales y las organizaciones deportivas.
Durante la discusión, se planteó nuevamente la idea de avanzar hacia tipologías únicas para la construcción de sedes vecinales y deportivas, un concepto que Roxana Gallardo defendió fervientemente. La consejera instó al gobernador a asegurarse de que estos proyectos no queden a merced de la administración de turno, enfatizando la necesidad de una planificación a largo plazo. Desde la provincia Antártica, el consejero Víctor Pérez llevó la voz de su comunidad, acusando centralismo en la gestión de infraestructura, dado que las necesidades de las ciudades como Puerto Williams no han sido adecuadamente atendidas. Esto provocó una rica conversación sobre la equidad en la asignación de recursos para el desarrollo deportivo regional.
Uno de los momentos más tensos de la sesión fue la intervención del consejero Max Salas, quien se mostró escéptico respecto a la disponibilidad presupuestaria para iniciativas como la construcción de la nueva sede. Argumentó que en el contexto actual los esfuerzos deberían enfocarse en áreas críticas como la salud y la conectividad, recordando la difícil situación financiera del país. Sin embargo, Juan Morano defendió la relevancia de la cultura y el deporte, afirmando que invertir en estas áreas puede tener un impacto positivo en la conducta de la comunidad. La sesión culminó con un palpable interés por encontrar un equilibrio entre las necesidades sociales y la inversión en infraestructura deportiva, dejando en claro que el debate sobre el futuro del deporte en la región apenas comienza.
