Salud mental escolar: Talleres en la Escuela Puerto Harris

Llegar hasta la Escuela Puerto Harris, situada en la remota isla Dawson, ha demostrado ser un significativo desafío logístico. Conocida por acoger principalmente a familias de funcionarios de las Fuerzas Armadas, la visita a esta escuela requiere una cuidadosa planificación y coordinación con la Armada para obtener espacio en un buque. Además, los viajeros deben enfrentar varias horas de navegación a través del estrecho de Magallanes, una travesía que, a pesar de sus complicaciones, vale la pena por los beneficios que aporta a la comunidad escolar.
Un equipo del Programa Habilidades para la Vida (HPV) realizó recientemente esta travesía con el propósito de ejecutar talleres enfocados en la salud mental y la buena convivencia escolar. Estas actividades estuvieron dirigidas a estudiantes desde primero hasta octavo básico, diferenciando los contenidos adaptándolos a cada nivel escolar. El primer equipo se encargó de trabajar con los más pequeños, abordando cuestiones esenciales como la autoestima, la expresión de emociones y la prevención del bullying, mientras que el equipo dos dirigió su atención a los cursos superiores, explorando temas contemporáneos como la convivencia digital y el impacto de las emociones en el entorno virtual.
Jonathan Faúndez, responsable del equipo dos, explicó que el objetivo principal del programa es promover la salud mental en el ámbito escolar. “Vinimos a mostrar de qué trata el programa, a realizar los talleres y a compartir nuestras temáticas de promoción”, comentó, añadiendo que el curso de convivencia digital incluyó discusiones sobre neurotransmisores y cómo la vida en línea puede influir en nuestro comportamiento diario. Su enfoque resalta la urgencia de abordar estos temas en un mundo cada vez más digitalizado.
Desde el equipo Habilidades para la Vida 1, Jorge López destacó la importancia de trabajar con los más pequeños en dinámicas que les permitan identificar y comprender sus emociones. “Nos enfocamos en la autoestima, las emociones y la convivencia positiva”, mencionó, subrayando que la actividad fue altamente valorada por la comunidad escolar. Sofía Candia, profesora encargada de la Escuela Puerto Harris, celebró la visita del programa, señalando que los niños siempre se muestran entusiastas y participativos en las actividades propuestas.
La experiencia dejó una profunda impresión en los estudiantes locales. Emily Yáñez, del séptimo básico, reflexionó sobre el impacto de recibir a visitantes en un lugar tan remoto: “Aquí no todos los años viene gente, así que fue muy bonito”, expresó, indicando que estas actividades son valiosas para mejorar la comunicación entre compañeros. Su compañera, Angela Valenzuela, agregó que las dinámicas fueron entretenidas y educativas, resaltando que “aprendimos sobre las neuronas de los sentimientos”. Actualmente, la Escuela Puerto Harris cuenta con 36 estudiantes, y la visita del programa HPV ha marcado un hito en el fortalecimiento del apoyo emocional en contextos educativos insulares, reafirmando el compromiso institucional de llegar a todos los rincones de Magallanes.
