Rotonda Cruce de la Muerte: Solución Innovadora Para Punta Arenas

En una reciente evaluación de soluciones para el conocido “cruce de la muerte” en la intersección de la Avenida Eduardo Frei con la Ruta 9 Norte, el Ministerio de Obras Públicas ha tomado la decisión de construir una rotonda, tras comparar esta opción con un cruce semaforizado. La elección se basa en un análisis preinversional que considera tanto los costos monetarios como los beneficios sociales, destacando la urgencia de reducir la alta tasa de accidentes que ha afectado a esta zona. Giovanni Carcuro Huerta, responsable de Programas y Proyectos de Vialidad Urbana, presentó la propuesta durante una reunión en Punta Arenas con autoridades locales y representantes de la comunidad, enfatizando la necesidad de mejorar la fluidez del tráfico.
Carcuro apuntó que los semáforos generalmente generan una mayor tensión entre los conductores, lo que se traduce en un aumento en los tiempos de espera. En contraste, la nueva rotonda permitirá que el flujo vehicular no se detenga, lo que podría resultar en un tránsito más ágil. Además, se espera que el diseño de la rotonda facilite maniobras más seguras para los camiones que operan en la zona, especialmente aquellos que realizan cargas y descargas en el terminal Santos Mardones, mitigando así el riesgo de accidentes en este punto crítico.
El proyecto contempla una inversión superior a los $14 mil millones, de los cuales $700 millones se destinarán a mejorar la iluminación y a la conservación del monumento en honor a los pueblos aborígenes, además de implementar cruces peatonales y otros equipamientos necesarios. Según Carcuro, la iniciativa no solo tiene el potencial de reducir los tiempos de espera en ambas vías, donde transitan más de 1500 vehículos por hora durante horas peak, sino que también busca garantizar la seguridad de los peatones y usuarios de la vía.
Las proyecciones iniciales sugieren que, de seguir el cronograma previsto, la etapa de diseño del proyecto podría ser licitada en 2027, con una duración de dos años. Posteriormente, el Ministerio de Desarrollo Social deberá aprobar la inversión, antes de que se inicien los procesos de financiamiento y ejecución, lo que podría anticipar la finalización de la rotonda a finales de la próxima década. Este largo proceso ha suscitado comentarios sobre la necesidad de paciencia por parte de la comunidad, a la vez que se asegura que se están tomando las medidas adecuadas para proteger los ecosistemas locales.
Alejandro Marusic, seremi de Obras Públicas, ha subrayado que el proyecto es detallado y viable, a diferencia de intentos anteriores como el de la vía elevada, que fue objeto de críticas. Con la mirada puesta en el futuro, las autoridades esperan que esta rotonda no solo mejore la seguridad vial sino que también sea un hito en el desarrollo urbano de Punta Arenas, promoviendo un enfoque más sostenible y eficiente en la movilidad urbana. La comunidad, aunque consciente de los largos tiempos de espera, mantiene la esperanza de que esta solución finalmente materialice el objetivo de un cruce más seguro y fluido.
