Pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo: Estado Crítico y Reparaciones

La pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo de Puerto Natales ha sido catalogada como “mala” según el estándar del Pavement Condition Index (PCI), de acuerdo con un informe técnico de la Dirección de Aeropuertos. Esto se ha hecho evidente a través de la presencia de grietas longitudinales y transversales, así como hundimientos en ciertos sectores debido al paso recurrente de las aeronaves. El informe, al que tuvo acceso La Prensa Austral, destaca que el pavimento se ha deteriorado a tal punto que es imposible seguir operando de esta manera, ya que se han realizado más de 41 “bacheos” de emergencia en el último año, que simplemente tapan el problema sin resolverlo de raíz.

El PCI se utiliza para medir el estado de los pavimentos y se basa en una escala de 0 a 100, donde un puntaje más alto representa mejores condiciones. En el caso de la pista del Aeródromo de Puerto Natales, la calificación de entre 25 y 40 puntos en el informe técnico indica una situación crítica. Además, se han realizado trece sondajes que revelan problemas de porosidad entre las capas de asfalto, poniendo en riesgo la seguridad operativa de la pista. Esta situación culminó el 8 de mayo con la cancelación de vuelos por parte de Latam y Sky, lo que subraya la urgencia de una intervención profunda en la infraestructura.

La Dirección de Aeropuertos ha advertido que, cuanto más se posterguen las reparaciones, más costosas y urgentes se volverán. Por ello, se ha decidido licitar obras por $7 mil millones, que permitirán reparar la pista durante la temporada alta, interviniendo los 20 metros centrales con geomalla para frenar la propagación de fisuras. La programación diseñada contempla cinco días de cierre y dos de operación, lo que implica una considerable reducción en los días operativos del aeródromo durante los trimestres de enero a marzo, lo que ha generado preocupación entre los actores del turismo local.

A pesar de que la decisión de interrumpir operaciones fue discutida con gremios turísticos, la reacción ha sido negativa, ya que se estima que la medida afectará a más de 40 mil turistas. En busca de una solución viable, la Dirección de Aeropuertos evaluó hasta cinco alternativas de reparación. Desde colocar una capa de cemento hasta una intervención en todo el ancho de la pista, cada opción fue sopesada en términos de costo y viabilidad operacional. A pesar de que la mejor solución técnica proyectaba una vida útil máxima, las complicaciones de cierre prolongado hicieron que muchas de estas alternativas fueran descartadas.

Las opciones consideradas, aunque prometedoras en cuanto a su durabilidad, contemplaban cierres que resultarían inviables por la dependencia del aeródromo en la conectividad de la región, tanto para evacuaciones médicas como para la operación en la Antártida. La infraestructura aeroportuaria se presenta como un punto neurálgico para la provincia de Última Esperanza, lo que obliga a priorizar una solución que equilibre la urgencia de los arreglos con la necesidad de mantener alguna capacidad operativa. De esta manera, las autoridades buscan encarar la situación con un enfoque que garantice la seguridad y la continuidad del servicio, mientras se proyectan mejoras en el largo plazo.

Compartir: