Patrimonio Arquitectónico: Un Concurso que Revive Memorias del Barrio 18 de Septiembre

Las antiguas construcciones del barrio 18 de Septiembre se han convertido en los protagonistas de una jornada artística organizada por la Escuela 18 de Septiembre. En este evento, se llevó a cabo un concurso de pintura con el objetivo de rescatar el patrimonio arquitectónico y la memoria afectiva de la comunidad barriotal. Este concurso no solo se limitó a la participación de los estudiantes de la escuela, sino que también se extendió a los jóvenes del Liceo María Behety, en un marco de colaboración que ambas instituciones educativas han tenido el placer de fortalecer en los últimos meses.
Francisco Delgado, director de la Escuela 18 de Septiembre, destacó que el concurso forma parte de las diversas actividades programadas para la Semana Artística del colegio. La propuesta ha tomado un fuerte sentido identitario, enfocándose en las antiguas viviendas que han dado forma al vecindario de Puntarenas. La selección de imágenes para los trabajos fue realizada por la docente a cargo del concurso, quien eligió con gran cuidado las casas que representaban no solo la arquitectura de la época, sino también la esencia del barrio.
La jornada artística no se limitó solo a las pinturas. También se desarrolló un acto artístico que incluyó presentaciones musicales y actuaciones del grupo coral de la Escuela. Este espacio permitió que los estudiantes expresaran su talento y celebraran la cultura local a través de diversas manifestaciones artísticas, enriqueciendo aún más la experiencia y el significado de la actividad. Este enfoque multidisciplinario propició un ambiente de camaradería y aprendizaje entre los jóvenes participantes.
La profesora de Artes Visuales, Elena Vergara, enfatizó que este año el concepto trabajado se centró en los “paisajes afectivos”, un tema que busca vincular el arte con los recuerdos, la identidad barrial y los espacios cotidianos de la comunidad. Este enfoque permitió a los estudiantes no solo crear arte, sino también conectar con sus propias historias y vivencias, resaltando la importancia emocional que estas viviendas tienen para muchos de ellos. La actividad se convirtió así en un medio para que los jóvenes reflexionaran sobre su entorno y su herencia cultural.
En resumen, la jornada artística en el barrio 18 de Septiembre no solo fortaleció la expresión artística de los estudiantes, sino que también promovió un sentido de pertenencia y orgullo por el patrimonio de su comunidad. Al rescatar la memoria arquitectónica a través de la pintura y las presentaciones artísticas, las escuelas involucradas contribuyen a la construcción de una identidad más sólida y consciente entre las futuras generaciones, fomentando una apreciación más profunda por su historia y tradiciones.
