Parque Nacional Kawésqar: La Inquietud de la Industria Salmonera y su Futuro

La industria salmonera en la región de Magallanes ha expresado una preocupación palpable tras la formalización del plan de manejo del Parque Nacional Kawésqar, establecida mediante la Resolución Nº313 de la Corporación Nacional Forestal (Conaf). A pesar de que, a corto y mediano plazo, el impacto directo en la salmonicultura parece ser limitado debido a que se trata de un área terrestre protegida, los representantes del sector temen que las decisiones futuras tomadas bajo el nuevo modelo de gobernanza podrían sentar un precedente desfavorable. Francisca Rojas Philippi, gerente general de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, ha compartido sus inquietudes en una reciente entrevista con La Prensa Austral, destacando que ciertos aspectos de la resolución generan un clima de incertidumbre respecto a la administración del territorio en la región.
Uno de los puntos más controversiales para la industria salmonera es la creación de un consejo de gestión con facultades vinculantes, que incluye la participación del Estado y de las comunidades indígenas. Rojas ha cuestionado esta estructura, preguntándose si realmente es la más adecuada para abordar las futuras decisiones sobre territorios que pertenecen a todos los chilenos. La gerente general enfatiza que decisiones cruciales relacionadas con investigaciones científicas y actividades de rescate, que podrían depender de sobrevuelos en situaciones de emergencia, quedarían sujetas a la aprobación de este consejo. Esta falta de claridad sobre las decisiones y su transparencia genera más dudas que respuestas, algo que el gremio espera aclarar con la llegada de nuevas autoridades competentes.
La preocupación del sector no se limita al Parque Nacional Kawésqar, sino que se extiende a las implicancias que este nuevo modelo de gestión podría tener sobre la Reserva Nacional Kawésqar, donde la industria actualmente tiene operaciones activas. A diferencia del parque, en esta reserva conviven múltiples actores, incluidos pescadores artesanales, operadores turísticos y actores comerciales vinculados a la navegación. Rojas ha subrayado que la industria se siente vulnerada y ansiosa ante el futuro plan de manejo de la reserva, cuestionando si las gobernanzas se replicarán en este espacio marítimo, excluyendo a actores relevantes del “maritorio” del proceso de toma de decisiones.
Otra de las medidas que ha causado malestar en la industria es la autorización del uso tradicional del fuego por comunidades indígenas dentro del parque. Rojas ha señalado las contradicciones presentes al comparar esta normativa con las severas multas y fiscalizaciones que enfrentan los turistas por incumplimientos menores, como fumar en áreas restringidas. Esta doble moral en la gestión de normativas ha generado escepticismo en el sector, que se pregunta cómo se puede justificar permitir el uso del fuego, mientras los visitantes se ven sometidos a un riguroso control.
Finalmente, en lo que respecta a los pasos a futuro, Rojas ha indicado que el gremio no descarta el ejercicio del derecho a judicializar el instrumento, o presentar el plan a la Contraloría si consideran que ha habido vulneraciones a la legalidad en el proceso. Mientras tanto, la Asociación de Salmonicultores de Magallanes está buscando establecer un diálogo con las autoridades que asuman para expresar sus preocupaciones, ya que ven el tema como una “noticia en desarrollo” que requerirá constante seguimiento y atención.
