Maltrato Laboral en el SAG: Denuncias y Consecuencias

Las recientes acusaciones de hostigamiento y malas prácticas laborales en el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) han sacudido la región, tras la renuncia de su directora, Paula Quiero, quien denunció presiones del nivel central y una evidente campaña de desprestigio en su contra. Estas alegaciones se suman a un clima laboral tenso que ha llevado a múltiples denuncias y procesos administrativos, revelando un entramado complejo de hostigamiento entre los funcionarios. Este fenómeno no solo afecta la operación interna de la institución, sino que también pone en duda la transparencia y ética en la gestión pública.
Una de las denuncias más graves proviene de una funcionaria que ha acusado a su jefa de sección de maltratos y persecución laboral, lo que ha llevado a iniciar un proceso de investigación bajo la Ley Karin. Según su testimonio, la situación se agravó tras su reasignación de funciones en abril de 2023, coincidiendo con la contratación directa de una nueva profesional sin concurso público. A lo largo de meses, la trabajadora se encontró en una situación de inactividad laboral, lo que culminó en un episodio de insultos y humillaciones públicas en su lugar de trabajo. Este caso pone de manifiesto la falta de un entorno laboral saludable y el impacto del acoso en la salud mental de los trabajadores.
Las controversias no terminan ahí; el caso del encargado regional de Gestión y Desarrollo de Personas, Jorge Gallardo, también ha atraído atención mediática tras ser sancionado por violar la confidencialidad en un proceso de selección laboral. Divulgó información confidencial a una aspirante, lo que le costó una multa y una anotación de demérito. Este tipo de acciones no solo socavan la confianza en los procesos administrativos, sino que también plantean dudas sobre la integridad de la gestión pública en el SAG, con un riesgo considerable de favorecer la corrupción y el favoritismo.
Paula Quiero ha expresado su frustración ante la falta de apoyo institucional y ha indicado que su renuncia fue forzada debido a una serie de presiones provenientes del nivel central. En su declaración, hizo un llamado a la atención del presidente Gabriel Boric denunciando el acoso y las dificultades con que se encontró desde su llegada al cargo en enero de 2024. Este episodio resalta la vulnerabilidad de los líderes frente a la hostilidad interna y abre un debate sobre cómo se manejan las diferencias en las organizaciones públicas, especialmente cuando se involucran dinámicas de poder y resistencia al cambio.
A medida que las investigaciones continúan, el clima laboral en el SAG se torna cada vez más incierto. Asfusag, la asociación de funcionarios, ha alertado sobre un deterioro significativo en el ambiente de trabajo, evidenciado a través de múltiples quejas que permanecen sin resolución. La necesidad de establecer canales de denuncia seguros y eficaces para proteger a aquellos que se atreven a hablar es esencial para remediar este crítico panorama. La falta de respuesta de las autoridades competentes ante las denuncias plantea la pregunta sobre quién realmente vela por el bienestar de los empleados en el servicio público.
