Lomit’s Punta Arenas: Una Historia Gastronómica que Enamora

Punta Arenas, una ciudad emblemática del sur de Chile, se distingue no solo por sus paisajes, sino también por su rica tradición gastronómica. Al hablar de los restaurantes más queridos del lugar, el nombre de Lomito’s surge inevitablemente, un establecimiento que ha sabido captar la esencia de la cultura magallánica a través de sus sabores, colores y olores. Este icónico café, ubicado en la calle José Menéndez, ha sido durante más de dos décadas un punto de encuentro para los locales y turistas que buscan disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor. La memoria de su fundador, Abelardo Pérez Vera, quien falleció recientemente, resuena intensamente entre quienes han sido parte de esta experiencia culinaria.
Desde su inauguración hace más de 20 años, Lomito’s ha sido el escenario de innumerables historias y momentos memorables. Abelardo, un valdiviano que llegó a Punta Arenas en 1989, con el tiempo logró establecer un negocio que ha llegado a acoger a más de mil comensales cada día. Con su carácter serio pero simpático, el dueño siempre se mostró accesible a sus clientes, aunque su contacto más cercano fue con sus empleados, a quienes cariñosamente se refería como “las chicas”. Este ambiente familiar se convirtió en la marca del local, donde el trabajo en equipo y la camaradería fueron claves para su éxito.
El legado de Abelardo no solo se limita a los deliciosos platillos que ofrecía, sino también a la experiencia detrás de cada comida. Con más de 50 años de experiencia en el sector gastronómico, él creía firmemente que su pasión por la cocina era el motor que impulsaba su negocio. “Esto es lo mío”, solía decir, y su determinación se reflejaba en el continuo crecimiento de Lomito’s. A pesar de haber imaginado un futuro con muchas proyecciones, como la idea de un bar en su local, Abelardo afirmó que no se sentía limitado en su capacidad para innovar en el campo gastronómico.
La historia de Lomito’s también destaca por momentos desafiantes, como aquel agobiante 16 de septiembre en que recibieron a más de 2,500 personas. Este hecho, que podría haber intimidado a cualquier empresario, fue para Abelardo un recordatorio de las dificultades y gratificaciones del rubro. Con su estilo reflexivo, afirmaba que aunque a veces el camino parecía más fácil con el tiempo, las lecciones aprendidas a lo largo de los años fueron cruciales para su éxito. El respeto y cariño que generó en su comunidad se hicieron evidentes a lo largo de su vida y se consolidaron en el corazón de Punta Arenas.
La comunidad de Punta Arenas lamenta profundamente la pérdida de Abelardo Pérez Vera, cuyo legado se mantendrá vivo en Lomito’s. Este jueves, a las 19 horas, se llevará a cabo una misa en la iglesia Catedral en su memoria, donde amigos, familiares y clientes se reunirán para honrar su contribución a la gastronomía local. Su visión y dedicación no solo dejaron una huella imborrable en el ámbito culinario, sino que también la esperanza de que su hija continúe con el negocio que él transformó en un ícono de la ciudad. Desde la calidez de su cocina hasta la sinceridad de su trato, Abelardo siempre vivirá en los recuerdos de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
