Liceo María Behety y el enfrentamiento por los terrenos educativos

El conflicto que enfrenta al Liceo María Behety con el municipio se ha intensificado en los últimos días, y ha captado la atención del secretario regional ministerial de Educación, José Raúl Alvarado Díaz. Durante una reciente declaración, Alvarado enfatizó la imperiosa necesidad de reactivar el diálogo entre las autoridades y la comunidad educativa. Sostuvo que es fundamental que se cumplan los acuerdos previamente establecidos con los estudiantes, un paso que considera crucial para abordar las tensiones actuales y promover un ambiente de colaboración.

Alvarado también destacó la importancia de que los principales actores en este conflicto lleguen a un acuerdo pronto, reiterando que es esencial respetar los plazos que se establezcan en estos diálogos. Llamó a una reflexión sobre cómo las decisiones tomadas por las autoridades deben considerar el bienestar de los estudiantes y la comunidad en general, instando a que las conversaciones sean productivas y en un clima de entendimiento mutuo.

El seremi de Educación hizo hincapié en la obligación de los colegios de cumplir con normativas específicas al momento de ser construidos. Esto incluye directrices sobre la necesidad de contar con espacios libres dentro de los recintos escolares, que se consideran cruciales para la seguridad de la comunidad educativa, especialmente en situaciones de emergencia que puedan requerir evacuaciones. Alvarado recordó que estas condiciones son imprescindibles y no deben ser pasadas por alto en ningún proyecto.

En relación a los compromisos asumidos en el marco de este conflicto, Alvarado fue claro: “Los acuerdos se deben cumplir, especialmente cuando existen palabras comprometidas de por medio”. Esta postura refleja su deseo de que se priorice el diálogo y la escucha activa tanto de los estudiantes como de todos los involucrados, con la esperanza de crear un espacio propicio para la resolución de las diferencias que han surgido.

Finalmente, el secretario regional reiteró que la Secreduc se mantendrá vigilante a las decisiones que tomen las autoridades competentes respecto al uso de los terrenos en disputa. Al referirse al diseño y la construcción de los espacios educativos, subrayó que se deben seguir rigurosamente las normas aplicables, que no solo abarcan las aulas, sino también los patios y áreas exteriores. Esto garantiza que se cumplan criterios de seguridad y bienestar para todos los estudiantes, recordando que la superficie destinada a aulas debe corresponder a un mínimo de 1,1 metros cuadrados por alumno.

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