Ley de Adopción: Avances en la Protección Infantil

Con la reciente promulgación de la nueva Ley de Adopción, el secretario regional ministerial de Desarrollo Social y Familia, Danilo Mimica Mansilla, ha expresado su satisfacción por los avances significativos que esta normativa promete en la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes. La ley establece una clara obligación para la sociedad y el Estado de Chile de garantizar el derecho a vivir en familia, fundamental para aquellos menores cuya situación familiar ha sido vulnerable. Mimica subrayó la importancia de esta medida en el contexto actual, señalando que el cariño y la capacidad de cuidado son ahora los factores primordiales a la hora de evaluar a las familias postulantes para la adopción.
En el ámbito regional, la situación de la adopción es crítica pero esperanzadora. Actualmente, en la región de Magallanes, hay cuatro menores declarados susceptibles de adopción, quienes esperan ser acogidos en un hogar. Además, cinco niños se encuentran en procesos judiciales que determinarán su situación respecto a la adopción. Durante el año 2025 se han logrado dos adopciones, una cifra que las autoridades esperan incrementar con la implementación de esta nueva ley, la cual promete un proceso más rápido y adaptable que prioriza el interés superior de los menores.
La nueva legislación sustituye a la que estuvo vigente desde 1999 y ha sido el resultado de más de 12 años de trabajo legislativo. Este cambio representa un avance considerable, estableciendo un sistema integral que unifica los procedimientos de protección, adoptabilidad y adopción. Uno de los aspectos más significativos de esta ley es la eliminación de criterios discriminatorios en la selección de familias adoptantes, asegurando que todas las personas, ya sean solteras, matrimonios o convivientes, tengan las mismas oportunidades para convertirte en padres adoptivos.
La normativa también introduce medidas destinadas a fortalecer la vinculación de los niños con su familia de origen, antes de proceder a declarar la adoptabilidad. Esto incluye una intervención obligatoria con la familia biológica durante un periodo no superior a 12 meses, que busca favorecer reencuentros familiares siempre que sea posible. Además, se refuerzan las fiscalizaciones y se sancionan prácticas indebidas, garantizando que el proceso de adopción internacional se lleve a cabo bajo un marco legal claro y coherente.
Finalmente, es importante destacar que la nueva Ley de Adopción contempla el derecho de los niños, niñas y adolescentes a mantener vínculos significativos post-adopción, siempre y cuando esto beneficie su desarrollo emocional. Este enfoque integral y innovador marca un hito en la legislación chilena, con la esperanza de mejorar las oportunidades para muchos menores vulnerables que aún esperan una familia, convirtiendo a esta medida en una herramienta clave para garantizar el bienestar de las futuras generaciones.
