Inundaciones en Punta Arenas: ¿Cómo afectan a las viviendas?

Los residentes de tres viviendas en el sector de Tres Puentes han estado viviendo días complicados tras las intensas lluvias que golpearon a Punta Arenas el pasado viernes y sábado. La situación se ha vuelto crítica debido al desborde de aguas del Humedal, que no da tregua a estas propiedades. Con el objetivo de mitigar el impacto de la emergencia climática, la municipalidad ha intervenido con una motobomba destinada a extraer el agua acumulada en los patios, pero los resultados han sido insuficientes, y la angustia de los vecinos crece con cada hora que pasa.

Anoche, la motobomba operó con la esperanza de controlar la situación, pero la preocupación permanece latente entre los afectados. José Fernández Montaña, uno de los residentes impactados, indicó que la única defensa contra la inundación es la bomba, la cual tiene una autonomía de aproximadamente ocho horas. En una conversación con los funcionarios encargados, se reveló que se habían recibido instrucciones de mantenerla funcionando solamente a la mitad de su capacidad de succión, lo que generó un aumento en el nivel del agua en los patios.

La tarde de ayer fue crítica para los residentes de Tres Puentes, ya que una vez reabierto el carril sur de la Avenida Presidente Carlos Ibáñez, el agua comenzó a ingresar nuevamente a sus hogares. En este sentido, Fernández Montaña expresó su desesperación, señalando que la falta de una solución rápida podría resultar en una inundación severa en el interior de las viviendas, poniendo en riesgo no solo sus propiedades, sino también su seguridad personal.

El llamado de alerta fue hecho al seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, donde se solicitó la provisión de combustible adicional para mantener la motobomba operativa durante la noche. La falta de combustible se ha convertido en un obstáculo crucial, y los residentes esperan ansiosamente conocer si se enviará lo necesario para evitar un desastre inminente. En momentos de crisis como este, la colaboración y el apoyo del gobierno son esenciales para garantizar la seguridad de las familias afectadas.

Mientras tanto, los residentes permanecen en vilo, esperando el desenlace de su solicitud para que la motobomba pueda seguir funcionando. La prioridad, según Fernández Montaña, es controlar el nivel del agua de manera que sus hogares queden fuera de peligro de inundación. Este problema sintomático de las emergencias climáticas que afectan a la región es un recordatorio del impacto que pueden tener fenómenos naturales en la vida cotidiana de los ciudadanos, así como la necesidad de medidas preventivas y de respuesta adecuadas.

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