Infraestructura vial en Chile: Alarmante estado de puentes en Magallanes

El reciente informe final de la Contraloría General de la República ha encendido las alarmas sobre el precario estado de la infraestructura vial en Chile, poniendo un énfasis particular en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. Durante la auditoría que cubrió el periodo entre enero de 2022 y marzo de 2025, se revelaron serias falencias en la gestión de los puentes por parte de la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas. A julio del año pasado, la Dirección tenía bajo su administración un total de 6.742 puentes, de los cuales solo 99 pertenecen a la Región de Magallanes, lo que representa un 1,47% del total, pero cuya importancia es crítica para la conectividad en esa zona austral.

Uno de los puntos más preocupantes del informe es la falta de control y supervisión en la inspección de estas estructuras viales. A nivel nacional, un asombroso 85% de las infraestructuras registradas en el Sistema i3MOP no ha sido inspeccionado conforme a la periodicidad exigida por la normativa vigente. Además, se destaca una notable falta de trazabilidad en la revisión de proyectos y una desconexión entre las bases de datos de Vialidad, específicamente entre el Sistema FEMN y el i3MOP. Esta desconexión plantea serias dudas sobre la veracidad de la información oficial y la real condición de los puentes en todo el país.

En la Región de Magallanes, los 99 puentes bajo supervisión han sido objeto de observaciones severas. A pesar de que estos puentes representan una menor carga comparativa frente a otras regiones, su rol en la conectividad es vital. Los fiscalizadores han encontrado discrepancias alarmantes entre la información digital y la realidad. Por ejemplo, en el caso del Puente Kayecho, el sistema reporta que no existen restricciones de carga, mientras que en su ubicación hay señalización que limita el peso a 30 toneladas. Situaciones similares han surgido con el Puente Penitente, que exhibe una restricción no registrada para 45 toneladas, revelando la falta de actualización y mantenimiento en los registros.

El Puente Penitente, ubicado en la comuna de Laguna Blanca, se ha convertido en un caso emblemático de esta crisis. Con una propuesta de reemplazo iniciada en 2022 que aún no se ha materializado, su última evaluación de febrero de 2024 le otorgó una calificación alarmantemente baja de 27 puntos, en una escala donde 100 representa la perfección. Durante las inspecciones, se observaron graves deterioros, como fisuras en las estructuras de soporte y corrosión avanzada en las vigas metálicas. A pesar de la severity de estas condiciones, la Contraloría informó que los problemas siguen sin solución, lo que pone en riesgo la seguridad de los usuarios.

Ante esta situación crítica, la Contraloría ha exigido a la Dirección de Vialidad implementar un plan de medidas correctivas en un plazo de 60 días hábiles. Esta acción es crucial para reparar y mantener adecuadamente los puentes en función de su calificación actual, mitigar el riesgo de fallos y garantizar la seguridad de los usuarios. La Dirección de Vialidad ha reconocido las brechas existentes y ha manifestado su intención de corregir la inconsistencia de los datos para el 2026, además de completar las evaluaciones pendientes de las estructuras para el año 2028. Sin embargo, el tiempo apremia y la confianza pública en la infraestructura vial está en juego.

Compartir: