Humedales Urbanos: Un Tesoro Ecológico en Punta Arenas

En conmemoración del Día Internacional de los Humedales, un grupo de 15 jóvenes del Taller Municipal “Botánica Didáctica” realizó una caminata educativa en el Humedal Urbano del Parque María Behety, ubicado en Punta Arenas. Equipados con binoculares y cuadernos, los participantes se sumergieron en la observación de la rica flora y fauna que habita en este valioso ecosistema urbano. La actividad buscó fomentar la reflexión sobre la importancia de preservar estos espacios naturales, en un contexto donde la urbanización suele opacar su relevancia ecológica.
Durante la jornada, los jóvenes tuvieron la oportunidad de identificar diversas especies vegetales propias del humedal, analizando sus funciones y el vital papel que desempeñan en el equilibrio ambiental de la ciudad. La experiencia de acercarse a la naturaleza de una manera tan directa les permitió descubrir las múltiples facetas de un lugar familiar que, aunque presente en su cotidianidad, raramente es valorado en su contexto ecológico. Andrea Donatti, una de las coordinadoras, detalló que los humedales actúan como “los riñones de la naturaleza”, al ofrecer servicios ecosistémicos cruciales como la purificación del agua.
Asimismo, Jonathan Muñiz, participante y entusiasta de la actividad, subrayó que estos espacios juegan un papel fundamental al “funcionar como una esponja” frente a situaciones de inundación y contribuir a mejorar la calidad del aire en el entorno urbano. Este tipo de discusiones durante la caminata permitió que los jóvenes desarrollaran una comprensión más profunda sobre cómo los humedales pueden ayudar a mitigar los efectos del cambio climático y la contaminación ambiental en la ciudad.
A lo largo del recorrido, se llevaron a cabo diálogos enriquecedores sobre los beneficios ecológicos que aportan los humedales urbanos, tales como la filtración de contaminantes y la regulación del agua. Para los participantes, esta actividad representó más que una simple clase al aire libre; fue una invitación a convertirse en agentes activos en la defensa y protección de estos ecosistemas. El entusiasmo y la curiosidad mostrados por los jóvenes evidencian un despertar hacia un compromiso con el bienestar ambiental.
La experiencia no solo fortaleció la idea de que el cuidado del medio ambiente comienza con el conocimiento, sino también resaltó la profunda conexión que deben fomentar las nuevas generaciones con la naturaleza. En Punta Arenas, donde los humedales son un patrimonio natural esencial, experiencias como esta son vitales para inspirar a los jóvenes a proteger y valorar el entorno que les rodea, asegurando la preservación de estos ecosistemas para el futuro.
