Homicidio Angel Pardo Terehuela: Revelaciones Impactantes del Caso

El pasado martes, seis meses después del atroz homicidio de Ángel Luis Pardo Terehuela, de 70 años, se llevó a cabo su funeral en la ciudad, gracias a la gestión y apoyo de los vecinos del fallecido. Este crimen, que conmocionó a la comunidad, sucedió el 8 de marzo del presente año. La misa de despedida se realizó en el salón de la Funeraria Corazón de Jesús, ubicada en la calle Armado Sanhueza Nº556, y culminó con su traslado al Cementerio Municipal alrededor de las 16 horas. Pese a la gravedad del suceso, la asistencia fue escasa, con solo unos pocos conocidos que se acercaron a rendir homenaje a su memoria.
Los recuerdos de Pardo resuenan entre quienes lo conocieron. Una mujer, que prefirió mantener su identidad en el anonimato, lo recordó con cariño, destacando que fue criado en las cercanías de calle Jorge Montt, entre Manantiales y Club Hípico. Vivía una vida modesta; conocía la dureza de la pobreza, llegando a experimentar la realidad de vivir en la calle. Sin embargo, su amor por los animales lo llevó a adoptar a los perros abandonados que se multiplicaron con el comienzo de las expulsiones provocadas por las obras de la Costanera del Estrecho.
Un reportaje del 2009, titulado “Hace 3 meses vive en furgón abandonado”, retrató la dura realidad de Ángel Pardo. La publicación de La Prensa Austral revelaba que su hogar era un viejo furgón donde se resguardaba del frío con un colchón y unas frazadas. Aunque trabajaba de manera intermitente en pequeñas obras, la solidaridad de los vecinos era fundamental en su día a día, pues muchos le ofrecían alimentos y a veces le prestaban su cocina. Su historia es un claro reflejo de las dificultades que enfrentan los más vulnerables en la sociedad.
En el ámbito penal, las autoridades aclararon el caso y dos individuos han sido detenidos y están actualmente encarcelados por el homicidio de Pardo. Se trata de Luis Cristopher Carimoney Lemos y Gabriela de Lourdes García Lemus, esta última de nacionalidad uruguaya. Ambos mantenían una relación cercana con la víctima, frecuentemente compartiendo momentos de esparcimiento en su hogar. Sin embargo, la noche fatídica del 7 al 8 de marzo, la situación fue marcada por una violenta riña provocada por celos, en medio del consumo de alcohol, que derivó en la muerte de Pardo.
El fiscal Fernando Dobson informó que Carimoney fue formalizado como el autor material del homicidio, mientras que García Lemus enfrenta cargos como encubridora del crimen. Este desenlace ha dejado a la comunidad con una sensación de intranquilidad y reflexión sobre la vida de aquellos que, como Ángel Luis Pardo Terehuela, son víctimas de la violencia en un contexto social que a menudo los marginaliza. Su funeral, aunque escasamente concurrido, representa un intento de la comunidad por recordar a un hombre que, a pesar de sus adversidades, dejó una huella en los corazones de quienes lo conocieron.
