Extradición de Benjamín Díaz Foretich aprobada por el juez

Este jueves, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas ha dado un paso significativo en el caso de Benjamín Díaz Foretich, un ciudadano chileno acusado de atropellar y causar la muerte de Juana Elena Mancilla Ovando, de 79 años, el pasado 23 de mayo. La justicia chilena aprobó la solicitud de extradición para traer al imputado desde Bolivia, donde se había refugiado tras el trágico incidente. El fiscal Fernando Dobson formalizó los cargos en ausencia, señalando que Díaz Foretich no solo atropelló a la peatón de forma violenta, sino que también se dio a la fuga sin ofrecer asistencia a la víctima.

El accidente ocurrió frente al Unimarc Sur, en Pedro Aguirre Cerda y Martínez de Aldunate, cuando Juana Mancilla intentaba cruzar la calle justo después de realizar una compra. Según los informes, el vehículo marca Geely que conducía Díaz Foretich la impactó con tanta fuerza que la mujer fue proyectada sobre el capó del auto y luego arrastrada por la calzada. El fiscal ha detallado las horripilantes circunstancias del accidente, incluyendo la gravedad de las lesiones sufridas por la víctima, que resultaron en su fallecimiento. Pese a la magnitud del impacto, el conductor no se detuvo y continuó su camino, dejando a Mancilla gravemente herida.

La investigación para localizar a Díaz Foretich se inició de inmediato, aprovechando los registros de las cámaras de seguridad del supermercado. Gracias a estos, fue posible identificar el vehículo implicado en el atropello. Un llamado anónimo a Carabineros alertó sobre el mismo automóvil, que fue encontrado estacionado en la calle Punta del Arbol, con daños evidentes que coincidían con el accidente. La madre del imputado fue interrogada, pero falsificó la información al afirmar haber vendido el vehículo en una fecha posterior, intentando cubrir a su hijo.

Los avances en la investigación llevaron a la policía a rastrear la ubicación de Díaz Foretich, quien había estado en contacto con varias personas a través de su celular. Se determinó que dos días después del accidente, el teléfono del imputado se activó en Iquique y luego en Colchane, cerca de la frontera con Bolivia. Discretamente, la Fiscalía estableció una alerta azul a nivel internacional mediante la Interpol. Pocos días después recibieron la noticia de que el chileno estaba detenido en Bolivia por un delito distinto, lo que permitió a las autoridades chilenas iniciar el proceso de extradición para su regreso.

Con la aprobación de la extradición por parte del juez interino Pablo Alvarez Solís, queda un último trámite pendiente: el visto bueno de la Corte de Apelaciones, que deberá ratificar esta decisión antes de que se inicien las etapas administrativas para asegurar la entrega de Díaz Foretich. Las autoridades chilenas están trabajando en estrecha colaboración con sus homólogos bolivianos para facilitar este proceso, que es crucial para llevar justicia a la familia de Juana Elena Mancilla, quien perdió la vida en un acto tan irracional e inaceptable. La comunidad espera que este caso sirva para enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de la conducción irresponsable y la fuga tras un accidente.

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