Estafa telefónica en Chile: cómo una mujer perdió 64 millones de pesos

Una impactante estafa ha conmocionado a la ciudad de Punta Arenas, donde una mujer quedó afectada en 64 millones de pesos tras ser víctima de un llamado engañoso. Las autoridades han arrestado a Jacqueline Jeannette Ramírez Oliva, una mujer de 64 años, en Santiago, quien se encontraba prófuga ante los tribunales debido a su falta de comparecencias en un caso de estafa. Junto a ella, otros tres cómplices han sido identificados en esta trama delictiva, todos acusados de haber facilitado sus cuentas bancarias para la recepción de los fondos defraudados de la víctima, lo que permitió que el delito se consumara exitosamente.

Los incidentes relacionados con la estafa tuvieron lugar el 22 de julio de 2020, cuando la afectada recibió una llamada de un individuo que se hizo pasar por un capitán de Carabineros. En la conversación, el estafador le informó que su sobrina había estado involucrada en un accidente y que debía hacer un depósito inmediato para evitar la detención de la joven. Bajo la impresión de que estaba ayudando a su familiar, la víctima accedió a transferir 700 mil pesos a la cuenta proporcionada por el impostor, acción que marcó el inicio de una serie de transacciones que la llevarían a perder más de 60 millones de pesos en depósitos posteriores, solicitados bajo diferentes pretextos.

La saga de engaños continuó durante las semanas siguientes, con más llamadas donde el sujeto seguía manipulando a la víctima, incluso solicitándole detalles de su tarjeta de crédito para realizar compras alegando necesidades urgentes para su sobrina. Este tipo de estafa telefónica, que ha sido una tendencia creciente, revela la vulnerabilidad en la que se encuentran muchas personas, especialmente quienes se sienten presionadas o amenazadas. La mujer, ya confundida y preocupada, accedió a realizar transferencias en varias ocasiones, cumpliendo con las demandas del estafador sin sospechar la peligrosidad de la situación.

La detención de Ramírez Oliva se llevó a cabo en el Segundo Juzgado de Garantía de Santiago, donde, tras un período de trámites judiciales, se realizó la preparación del juicio por videoconferencia. La jueza Paula Stange decidió interrumpir el procedimiento pedindo una audiencia intermedia que está programada para el 4 de septiembre, donde la Fiscalía podría ofrecer un acuerdo de culpabilidad a la acusada, permitiendo un proceso abreviado sin que tenga que enfrentarse a un juicio completo. Este desenlace es similar al que han seguido otros integrantes de la banda, quienes también han enfrentado consecuencias por su participación en este esquema de estafa.

Los protocolos de seguridad y concienciación sobre fraudes telefónicos se han intensificado en las últimas semanas, con la necesidad de proteger a la población más vulnerable. La policía ha difundido recomendaciones sobre cómo actuar ante llamadas sospechosas y la importancia de no compartir información personal o financiera sin verificar la identidad del interlocutor. Mientras la justicia prosigue con su curso, este caso pone de manifiesto la necesidad urgente de seguir educando a la ciudadanía sobre las amenazas que representan estas estafas, y la importancia de la denuncia para desmantelar redes delictivas que operan en la oscuridad.

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