Edadismo: Combatiendo la Discriminación Laboral

Un reciente seminario se llevó a cabo en el auditorio de la Caja Los Andes con la finalidad de abordar el edadismo y combatir la discriminación laboral hacia los adultos mayores. Esta valiosa iniciativa fue organizada por la psicóloga Rosa Martínez Sánchez, quien compartió su experiencia personal al ser despedida del Liceo Experimental de la Umag. Su vivencia, que inicialmente había considerado como un caso aislado, se transformó en un análisis más amplio de una problemática social que afecta a muchas personas mayores, convirtiéndose en un mecanismo por el cual la sociedad margina a quienes deberían ser respetados y valorados por su trayectoria de vida.

Entre los destacados expositores del evento se encontraban figuras prominentes como la abogada Consuelo Moreno, especialista en Edadismo; Francisca Pesse, presidenta del Colegio de Psicólogos de Chile; y la doctora Flavia Morello, antropóloga de la Umag. Cada una de ellas aportó su perspectiva sobre cómo el edadismo no es solo un problema individual, sino un constructo social arraigado que requiere de un cambio profundo y urgente en la manera en la que percibimos a los adultos mayores. La seguridad y dignidad de esta población deben ser prioridades en una sociedad que se dice inclusiva y justa.

Rosa Martínez enfatizó durante el seminario que su experiencia había sido un detonante para profundizar en un término que hasta ese momento le era desconocido: el edadismo. Según ella, “lo que no tiene nombre no existe”, y así se dio cuenta de que muchas otras personas compartían su ignorancia sobre el concepto. Su llamado a la conciencia colectiva está orientado a visibilizar esta forma de discriminación que, a menudo, se normaliza, convirtiéndose en un fenómeno oculto pero real que destruye el respeto y la dignidad de los mayores.

Martínez hizo un énfasis en la responsabilidad de los profesionales de las ciencias humanas y sociales, instándolos a ser agentes de cambio. “Debemos contribuir para que nuestra sociedad se torne lo más justa y humana posible,” aclaró. Su convicción de que el edadismo es un constructo cultural y no una característica intrínseca de la naturaleza humana llena de esperanza a los asistentes, quienes se llevaron un mensaje claro: el cambio es posible si se actúa de manera decidida y colectiva.

Por último, Rosa Martínez realizó un llamado a todos los presentes para asumir un compromiso claro y firme en la lucha contra el edadismo. “Es fundamental que cada uno de nosotros trabaje para reparar la imagen del adulto mayor y revertir los efectos negativos de esta discriminación, que ha ido despojando de respeto y dignidad a una parte esencial de nuestra sociedad,” concluyó. La charla no solo logró abrir los ojos a muchos sobre la gran cantidad de mitos y prejuicios que rodean a los adultos mayores, sino que también dejó claro que el respeto por esta población es un camino que debemos recorrer juntos, para asegurarnos de que cada voz sea escuchada y valorada.

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