Conflicto en el Centro de Padres: Más Allá de la Elección

Un grupo de apoderadas del Instituto Superior de Comercio (Insuco) ha alzado su voz para denunciar a la directora del establecimiento, Ivonne Hermosilla, por presuntamente obstaculizar el funcionamiento del Centro General de Padres y Apoderados. A pesar de haber sido reelectas en un proceso organizado por el propio colegio, las apoderadas afirman que su labor ha sido ignorada por la administración. En contraste, desde la dirección se sostiene que la elección resultó en el nombramiento de Paola Arizmendi como nueva presidenta, y que la controversia se origina en el intento de validar una directiva que no cuenta con el reconocimiento institucional correspondiente.
Las diferencias entre la directiva saliente y la nueva administración vienen gestándose desde marzo del presente año. Las apoderadas, identificadas como Pamela Layana y Zaida Barrientos, expresan que desde ese momento se les ha prohibido realizar asambleas, participar en actividades escolares y llevar a cabo labores solidarias, lo que consideran un intento por excluirlas de la vida escolar. “Fuimos electas el año pasado y nuevamente el 18 de junio, en un proceso organizado por el propio establecimiento. Aun así, la directora nos desconoce, nos niega el ingreso al colegio y no nos permite funcionar”, sostienen enérgicamente.
El relato de las apoderadas incluye experiencias de maltratos públicos en reuniones previas. Durante una cita agendada por la dirección, afirman que fueron tratadas con desdén. “Nos citó a las 10, llegamos media hora antes y nos dejó esperando. Cuando llegó, nos dijo que no nos reconocía como Centro de Padres. Fue una humillación”, relatan con indignación. La falta de validación institucional que enfrentan ha impedido que puedan brindar apoyo a los estudiantes que lo necesitan y ha obstaculizado su capacidad para organizar actividades de recaudación de fondos, como venta de dulces.
Por su parte, la directora Ivonne Hermosilla argumenta que el proceso electoral fue transparente y acorde a los reglamentos del establecimiento. Asegura que Paola Arizmendi fue la apoderada elegida como presidenta y destaca que la participación de la señora Layana y su grupo no se corresponde con la nueva directiva. “La elección fue válida y se respetaron los requisitos de quórum y mayoría. No se les ha negado la participación”, menciona Hermosilla. Además, aclara que el conflicto se origina en una personalidad jurídica inscrita por la anterior directiva sin el debido respaldo asambleario.
Las apoderadas han decidido llevar su denuncia hasta la Superintendencia de Educación, donde han presentado reclamos formales en busca de una solución. Este asunto ha atraído la atención del Slep, quienes han citado a las partes involucradas para tratar de abordar el problema. La situación destaca no solo la tensión al interior de la comunidad educativa del Instituto Superior de Comercio, sino también la importancia de la validación institucional en la representación de los apoderados, un elemento fundamental para el desarrollo de una convivencia escolar saludable y productiva.
