Cárcel de Punta Arenas: un evento inesperado que transforma vidas

Un total de 47 internos de tres módulos del Centro Penitenciario de Punta Arenas se unieron recientemente a la primera corrida que promueve hábitos de vida saludables y el uso constructivo del tiempo libre. Esta iniciativa, que busca contribuir a los procesos de reinserción social, consistió en completar 60 vueltas en circuitos habilitados dentro del recinto, alcanzando una distancia total de 5 kilómetros. La actividad, que tuvo lugar en el marco de un esfuerzo global por mejorar la calidad de vida en el ámbito penitenciario, se convierte en una oportunidad para que los internos adopten una actitud proactiva hacia su salud mental y física.

La jornada fue organizada en colaboración con la ONG estadounidense “Deep Heart”, que se dedica a crear espacios de transformación personal y convivencia positiva en contextos carcelarios. Este evento no solo fue una oportunidad para los internos de interactuar y compartir experiencias, sino que también se realizó de manera simultánea en diversas cárceles del mundo, sumando miles de participantes en una iniciativa global. El teniente coronel Edgardo Pérez Casanova, jefe de unidad del centro, destacó que la participación fue completamente voluntaria y que representa un paso importante hacia el bienestar integral de los internos.

Abel Paredes Vidal, uno de los internos que se inscribió para participar, expresó su entusiasmo por la actividad. “Decidí participar porque esta actividad nos permite distraernos, motivarnos a realizar ejercicio y salir por un momento de la rutina diaria que vivimos al interior de la unidad. Además, es una instancia que nos ayuda a mantenernos activos y a compartir de manera positiva con los demás”, comentó Paredes. Su testimonio refleja el impacto que iniciativas como esta pueden tener en el estado emocional y físico de los internos, brindándoles un respiro en su cotidianidad.

La corrida se enmarca dentro del Programa de Recreación Sociocultural que ejecuta Gendarmería de Chile, el cual tiene como objetivo generar espacios de participación que sean formativos y recreativos para la población penal. Este programa busca promover interacciones saludables y el desarrollo de nuevas habilidades entre los internos, facilitando su futura reinserción en la sociedad. Las actividades recreativas son vitales para el bienestar de las personas privadas de libertad, ayudándoles a encontrar un propósito y sentido durante su estancia en el penal.

Deep Heart ha desarrollado interventores y programas en cárceles de más de 60 países y ha estado presente en más de 500 establecimientos penitenciarios a nivel mundial. En mayo pasado, representantes de la ONG visitaron el Complejo Penitenciario de Punta Arenas, llevando a cabo diversas actividades que propician la reflexión y el aprendizaje. Estas iniciativas son fundamentales para ayudar a los internos a visualizar un futuro diferente y más esperanzador al dejar atrás la vida delictiva, contribuyendo así a una verdadera reinserción social.

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