Capacitación laboral: ¿se avecina una crisis en la formación y el empleo?

La Asociación Nacional de Funcionarias y Funcionarios del Servicio de Capacitación y Empleo (Anfusen) ha expresado su creciente preocupación ante lo que consideran un escenario amenazante para el acceso a capacitación gratuita y la intermediación laboral en zonas extremas como la región de Magallanes. Con solo 14 funcionarios en la región, cualquier recorte en los recursos o limitaciones en los reemplazos podría impactar severamente la operación local y la atención a los usuarios, de acuerdo con las denuncias hechas a través de un reciente comunicado público.
El sindicato ha criticado las decisiones del actual gobierno, particularmente del Ministerio de Hacienda, en relación a un doble proceso que afecta directamente a aquellos que dependen de estos servicios. Por un lado, mencionan la presentación de un proyecto de ley en el Congreso que busca eliminar la franquicia tributaria, un pilar fundamental para el financiamiento de la capacitación laboral en Chile. Por otro lado, se alerta sobre un ajuste presupuestario que podría ser más severo del 3% anunciado, lo que afectaría de inmediato la operatividad de programas como Foncap.
Anfusen subraya que estas decisiones no son accidentales, sino que forman parte de un ajuste fiscal que afecta desproporcionadamente al Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence). En su declaración, advierten que la reducción de recursos no solo limita las oportunidades de capacitación, sino que también debilita políticas públicas cruciales para incrementar el empleo, afectando así a miles de personas en todo el país, especialmente en regiones que ya son más vulnerables.
Entre las consecuencias inmediatas ya reportadas se encuentran la disminución de programas de capacitación, la reducción de los recursos destinados a la intermediación laboral a través de Oficinas Municipales de Información Laboral (Omil) y las restricciones en subsidios al empleo. Anfusen sostiene que la capacitación es una herramienta vital para mejorar el acceso al empleo y fomentar el desarrollo en territorios que enfrentan desafíos significativos. Sin embargo, la falta de claridad en funciones y roles dentro del servicio también afecta la moral y la certeza laboral de los trabajadores.
En medio de este panorama, Anfusen ha señalado que no aceptará que el ajuste fiscal se convierta en precarización laboral. La organización apela a una reforma de la franquicia tributaria, argumentando que necesita modificaciones en lugar de ser eliminada. También enfatizan la necesidad de revisar el ajuste presupuestario en términos de su magnitud y enfoque, abogando por el fortalecimiento del Sence como un medio para garantizar empleo, capacitación y desarrollo regional. Por último, hacen un llamado al diálogo entre el gobierno y los trabajadores para encontrar soluciones que no perjudiquen las políticas públicas críticas para el bienestar social.
